Sevilla registrará este 31 de agosto una temperatura máxima de 37,7 grados y una mínima nocturna de 18,1 grados, según la previsión meteorológica. No se esperan lluvias ni nubosidad durante la jornada, mientras que el índice de radiación ultravioleta podrá llegar al nivel 8.
Durante el día, la probabilidad de precipitación será del 0% y la nubosidad también se mantendrá en el 0%. Las rachas de viento alcanzarán los 9,3 kilómetros por hora.

Por la noche, el cielo continuará despejado, con un 0% de nubosidad. La previsión sitúa las rachas de viento nocturnas en 7,4 kilómetros por hora, después de una jornada marcada por el calor y la ausencia de precipitaciones.
Sevilla tiene un clima mediterráneo, caracterizado por veranos secos y calurosos e inviernos suaves, a menudo lluviosos. Según la clasificación climática de Köppen, la ciudad registra una temperatura media anual de 19,2 grados centígrados, una de las más altas de Europa continental.
Julio suele ser el mes más cálido en la capital andaluza, con temperaturas que pueden subir hasta los 40 grados, mientras que en la época más fría la media ronda los 11 grados. Las lluvias se concentran entre octubre y abril, y diciembre es habitualmente el mes con mayores precipitaciones.
La ciudad suma un promedio anual de 51 días de lluvia y solo tres jornadas de heladas. La nieve es un fenómeno extremadamente infrecuente: la última nevada registrada fue el 10 de enero de 2010, cuando cayó una ligera capa.
Las temperaturas extremas medidas en la estación meteorológica del Aeropuerto de Sevilla son de -5,5 grados, el 12 de febrero de 1956, y de 46,6 grados, el 23 de julio de 1995. Weather Spark sitúa entre finales de marzo y finales de junio, así como entre mediados de septiembre y finales de octubre, los periodos más favorables para actividades al aire libre en la ciudad.
