José Serrano, exministro del Interior y expresidente de la Asamblea Nacional, quedó recluido este sábado en la cárcel de máxima seguridad El Encuentro, en Santa Elena, tras ser deportado desde Estados Unidos. El presidente Daniel Noboa difundió las primeras imágenes del exfuncionario dentro de una celda, con uniforme naranja y cubierto, y acompañó la publicación con una sola palabra: “Hecho”. Serrano está procesado como presunto autor mediato del asesinato del excandidato presidencial Fernando Villavicencio.

La llegada a prisión se produjo después de un traslado nocturno que comenzó el viernes 28 de agosto. Serrano aterrizó después de las 23:00 en el aeropuerto José Joaquín de Olmedo, en Guayaquil, en una aeronave procedente de Estados Unidos. Pasadas las 01:10 del sábado, salió bajo custodia policial rumbo a El Encuentro, el centro penitenciario donde también permanece recluido el exvicepresidente Jorge Glas.
El anuncio previo de Noboa
Antes de publicar la fotografía desde la cárcel, Noboa había anticipado el destino de Serrano en un mensaje en X. “Lo dijimos, lo cumplimos. José Serrano, ministro del Interior de Correa, nuevo huésped de El Encuentro. Ya mismo te toca a ti”, escribió el mandatario, en alusión directa al expresidente Rafael Correa. Más tarde, el ministro del Interior, John Reimberg, sostuvo que “el que se creyó intocable” terminó en ese penal y afirmó que en Ecuador nadie está por encima de la ley.
El retorno de Serrano no se concretó mediante la extradición solicitada por la Fiscalía ecuatoriana, sino por una deportación ejecutada por las autoridades estadounidenses. Juan Pablo Segura, funcionario del Departamento de Estado, informó en X que el Departamento de Seguridad Nacional deportó al exministro a Ecuador. Serrano estaba detenido por el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas desde 2025, tras exceder el tiempo permitido de permanencia en Estados Unidos.
El proceso por el crimen de Villavicencio
Serrano integra el grupo de siete procesados en la investigación sobre el asesinato de Fernando Villavicencio, baleado el 9 de agosto de 2023 en Quito, once días antes de la primera vuelta de las elecciones extraordinarias en las que posteriormente fue elegido Noboa. La Fiscalía sostiene que los acusados intervinieron como presuntos autores mediatos, mientras que los autores materiales fueron sicarios colombianos.
El 8 de agosto, durante la audiencia preparatoria de juicio, la fiscal Ana Hidalgo pidió que Serrano y los otros seis imputados fueran llamados a juicio. Para el exministro, que entonces estaba fuera de Ecuador, también solicitó iniciar el trámite de extradición. Con su deportación y posterior ingreso a El Encuentro, quedó bajo custodia en territorio ecuatoriano mientras continúa la causa sobre los presuntos responsables intelectuales del atentado.
En el expediente aparecen además el exasambleísta correísta Ronny Aleaga, los empresarios Xavier Jordán y Daniel Salcedo, así como tres jefes de Los Lobos. Entre ellos figura Wilmer Chavarría, conocido como “Pipo” e identificado por la Fiscalía como máximo dirigente de esa organización. La tesis fiscal plantea que esa estructura participó en la planificación del ataque contra Villavicencio.
La investigación ya derivó en condenas contra parte de los implicados. Cinco personas recibieron penas de hasta 34 años de prisión como autores materiales del asesinato. Serrano, por su parte, ha rechazado cualquier vínculo con el crimen y ha negado que exista fundamento para relacionarlo con Los Lobos. Tras la deportación, su hija Paulina Serrano afirmó que el envío a Ecuador fue ilegal y vulneró el derecho internacional y la Convención contra la Tortura, mientras cuestionó al Gobierno y atribuyó el caso a una persecución política.
