Irán confirmó este lunes que una delegación técnica del Estado Mayor de sus Fuerzas Armadas viajó en los últimos días a Catar para investigar el caso de tres pilotos que Teherán considera retenidos por las autoridades cataríes. La misión busca obtener información directa sobre su situación y avanzar en una disputa que permanece abierta desde marzo.
Negociación bajo presión
El portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Ismail Bagaei, afirmó que el destino de los militares está incluido de forma constante en las conversaciones diplomáticas. Aseguró que Teherán negocia “con toda seriedad” y que mantendrá la defensa de sus derechos hasta lograr una respuesta definitiva. La participación del Estado Mayor eleva el nivel técnico y político de la gestión iraní, especialmente después de que las Fuerzas Armadas advirtieran a finales de agosto que la salud de los pilotos “no es buena” y reclamaran su traslado urgente a un hospital.

Los militares identificados por Irán son Yavad Salehi, Abdolmayid Dashtian y Omran Barushian. Según la versión iraní, fueron capturados con vida por fuerzas cataríes después de que sus cazas Su-24 se estrellaran durante una operación contra objetivos estadounidenses. Un cuarto piloto murió y su cuerpo fue devuelto a Irán.
Teherán sostiene que Catar obstaculizó inicialmente las investigaciones sobre el paradero de los aviadores. Doha niega que los mantenga como prisioneros y ha invitado a las autoridades iraníes a desplazarse al país para resolver la controversia, aunque afirma que esa invitación no había recibido respuesta. La llegada de la delegación podría abrir un canal directo para verificar las condiciones de los pilotos, pero también expone la distancia entre ambas versiones y la urgencia derivada del deterioro de su salud.
