Un juzgado civil de Mar del Plata condenó a una aseguradora en liquidación forzosa a abonar más de 21 millones de pesos por daños y perjuicios a una clienta cuyo BMW 318TI Compact, modelo 1998, fue robado en febrero de 2023. La póliza vigente fijaba una suma de 1,95 millones de pesos con ajuste del 15 %, pero la empresa reconoció el siniestro y acordó pagar 2,24 millones en abril de ese año sin cumplir el plazo legal.

El fallo aplica de forma concurrente la Ley de Seguros y la normativa de defensa del consumidor. El juez rechazó limitar la indemnización al valor nominal de la póliza y fijó el resarcimiento según el valor de mercado actual del vehículo, que superó los 12 millones de pesos. Además reconoció 1,5 millones por privación de uso derivada de la mora, 2,25 millones por daño moral y una multa punitiva de 7,35 millones, equivalente a cinco canastas básicas familiares.
Impacto de la inflación y la mora
El depósito parcial realizado más de un año después fue considerado insuficiente y tardío. El tribunal señaló que la inflación y el desfasaje temporal no pueden perjudicar al asegurado cuando existe incumplimiento contractual. La liquidación judicial de la empresa obliga a tramitar el cobro en el proceso universal de quiebra, pero la sentencia sienta un precedente claro: en contratos de consumo, las demoras injustificadas activan protecciones adicionales que elevan sustancialmente la condena.
