San Pedro presenta este miércoles 2 de septiembre de 2026 una calidad del aire calificada como buena, de acuerdo con los registros informados para la zona. Los indicadores disponibles muestran concentraciones bajas de contaminantes atmosféricos relevantes, un escenario favorable para las actividades cotidianas y la exposición al aire libre de la población.
Las mediciones reportadas sitúan el material particulado fino PM2.5 en 12 microgramos por metro cúbico y el PM10 en 32 microgramos por metro cúbico. A ello se suman niveles de dióxido de azufre de 2,62 microgramos por metro cúbico, dióxido de nitrógeno de 7,43 partes por mil millones en volumen y monóxido de carbono de 0,1 partes por millón en volumen. En conjunto, esos valores reflejan una baja presencia de agentes contaminantes durante la jornada.
La condición favorable no elimina la necesidad de seguimiento. La calidad del aire puede variar con rapidez según factores meteorológicos, emisiones del transporte, uso residencial de calefacción y actividades industriales. Las temperaturas, la ventilación atmosférica y la presencia de inversiones térmicas influyen especialmente en la dispersión de contaminantes, por lo que una jornada con buenos registros no garantiza que el escenario se mantenga sin cambios.

Los contaminantes bajo vigilancia
El material particulado es uno de los principales parámetros para evaluar el riesgo sanitario asociado a la contaminación atmosférica. Las partículas PM10, también llamadas partículas inhalables o gruesas, tienen un diámetro inferior a 10 micrómetros y superior a 2,5 micrómetros. Pueden originarse en fuentes móviles y estacionarias, procesos de combustión, polvo resuspendido, actividades industriales y fenómenos naturales.
El PM2.5, de menor tamaño, es objeto de especial atención por su capacidad para penetrar más profundamente en el sistema respiratorio. Sus concentraciones suelen aumentar durante episodios de mala ventilación y por emisiones vinculadas a la combustión de leña, vehículos, industrias y otras fuentes. Por ello, la reducción sostenida de estos contaminantes es un indicador relevante, aunque debe analizarse junto con la frecuencia e intensidad de episodios críticos.
En Chile, el Índice de Calidad del Aire referido a Partículas, conocido como ICAP, se utiliza para comunicar las condiciones asociadas al material particulado respirable MP10 y para establecer situaciones de emergencia ambiental. La escala considera como buena una condición entre 0 y 99; regular, entre 100 y 199; alerta, entre 200 y 299; preemergencia, entre 300 y 499; y emergencia desde 500 puntos en adelante.
Restricciones se mantienen pese al escenario favorable
La condición de calidad del aire buena no implica la suspensión de todas las disposiciones permanentes aplicables en la Región Metropolitana. En materia de calefacción, continúa la prohibición de utilizar calefactores a leña, con excepción de los equipos que funcionan con pellets, en la provincia de Santiago y en las comunas de San Bernardo y Puente Alto. También se mantiene el control de humos visibles provenientes de estos artefactos.
Para los automóviles, siguen vigentes las restricciones permanentes de circulación para vehículos sin sello verde dentro del Anillo Américo Vespucio y para cuatro dígitos fuera de ese perímetro, de lunes a viernes. Los vehículos con sello verde inscritos antes del 1 de septiembre de 2011 están sujetos a limitación para dos dígitos durante los días hábiles. Las motocicletas inscritas antes del 1 de septiembre de 2010 también tienen restricción de dos dígitos.
El transporte de carga sin sello verde enfrenta una restricción de cuatro dígitos de lunes a viernes. En tanto, para fuentes fijas no se reportan medidas adicionales bajo la condición actual. Asimismo, continúa la prohibición de quemas agrícolas en toda la Región Metropolitana entre el 15 de marzo y el 30 de septiembre, una medida destinada a evitar emisiones que puedan agravar los niveles de partículas durante el período de mayor vulnerabilidad atmosférica.
Avances nacionales con brechas territoriales
El escenario observado en San Pedro se inserta en una tendencia más amplia: Chile ha registrado durante las últimas dos décadas una mejora notoria en diversos indicadores de calidad del aire. Sin embargo, el avance no ha sido homogéneo entre territorios. Un análisis publicado en 2025 en la revista Atmosphere, elaborado por la Universidad de Chile, el Centro de Ciencia del Clima y la Resiliencia, el Ministerio del Medio Ambiente y la Universidad del Desarrollo, advirtió que persisten brechas ambientales relevantes en el sur y en zonas industriales del país.
El estudio identificó al uso intensivo de leña húmeda como una de las principales fuentes de contaminación atmosférica en ciudades del sur. Kevin Basoa, investigador del CR2, señaló que la regulación de este combustible no se ha implementado plenamente en todas las regiones y que su uso está ligado a prácticas y necesidades arraigadas en numerosas comunidades. Esa combinación dificulta el reemplazo de fuentes de calefacción más contaminantes, incluso cuando existen normas y programas de recambio.
Las condiciones geográficas también condicionan los resultados. En varias ciudades del centro y sur, los valles, cuencas y períodos de estabilidad atmosférica limitan la renovación del aire y favorecen la acumulación de contaminantes. La influencia del océano Pacífico puede contribuir a patrones de estabilidad que reducen la dispersión. De esta manera, las medidas de control de emisiones resultan necesarias, pero su efecto depende también de la capacidad de cada territorio para ventilar la contaminación acumulada.
Zonas industriales y prevención cotidiana
Las denominadas zonas de sacrificio del norte y centro de Chile representan otro desafío persistente. Aunque los valores generales de dióxido de azufre han disminuido, continúan registrándose episodios agudos de contaminación en localidades industriales como Coronel y Talcahuano. La baja de los promedios anuales es una señal relevante, pero no reemplaza la necesidad de vigilar los eventos puntuales, que pueden concentrar riesgos para comunidades expuestas a emisiones múltiples.
Para la población, las recomendaciones preventivas mantienen vigencia más allá de la categoría diaria. Las autoridades aconsejan privilegiar el transporte público o compartir vehículo, conservar al día la revisión de gases y evitar fumar en espacios cerrados. En jornadas de preemergencia o emergencia, se recomienda que personas mayores, niños, embarazadas y quienes padecen enfermedades crónicas reduzcan su exposición y utilicen mascarilla cuando corresponda.
En los hogares que utilizan calefacción a leña, el uso de combustible seco, con menos de 25% de humedad, es una medida central para disminuir emisiones. También se aconseja emplear leña picada, mantener el tiraje abierto al encender o recargar el equipo, revisar que no haya humo visible en el ducto y realizar mantenimiento periódico. La condición buena registrada este 2 de septiembre ofrece un respiro, pero la prevención sostenida sigue siendo clave para consolidar mejoras y evitar nuevos episodios de contaminación.
