Javier Saldaña, rector con licencia de la Universidad Autónoma de Guerrero, aceleró sus recorridos por distintas regiones del estado mientras Morena se encamina a definir su método interno rumbo a 2027. Su posición pública busca combinar presencia territorial con disciplina partidista: afirmó que respetará la decisión del movimiento sobre quién coordinará los trabajos en Guerrero y sostuvo que su participación es para fortalecer, no fragmentar, al partido.

Presencia sin ruptura
Las asambleas en municipios como Acapulco, Ometepec, Tlapa, Chilpancingo, Tecpan, Petatlán, Zihuatanejo y Atoyac le permiten construir interlocución con sectores productivos, jóvenes y comunidades rurales. Su equipo reporta más de 11 mil asistentes en cinco encuentros. Aunque esas cifras no sustituyen un proceso interno, sí muestran una capacidad de convocatoria que puede influir en la competencia política local.
Saldaña rechaza que sus actos respondan a una candidatura promovida desde el gobierno estatal. El deslinde cobra relevancia porque su actividad coincide con el mensaje de unidad de la presidenta Claudia Sheinbaum, quien descartó divisiones dentro del movimiento. La estrategia de Saldaña parece orientada a conservar margen político sin desafiar abiertamente la conducción nacional de Morena.
La universidad como plataforma
Su principal activo es una trayectoria de más de tres décadas en la UAGro, donde fue rector en tres periodos y pidió licencia temporal en junio. La institución atiende a cerca de 87 mil estudiantes y mantiene presencia en todo Guerrero. Saldaña ha trasladado ese capital institucional a un discurso centrado en educación, paz y reducción de desigualdades, con el argumento de que el desarrollo regional requiere ampliar oportunidades antes que profundizar disputas internas.
El reto será convertir esa red territorial y universitaria en respaldo político verificable sin confundir la agenda académica con la competencia partidista. Mientras Morena define sus reglas para 2027, Saldaña busca instalarse como un actor con estructura, mensaje social y disposición pública a aceptar el método que determine el partido.
