Rumer Willis solicitó a un tribunal de Los Ángeles una orden de emergencia para que las visitas de Derek Richard Thomas con su hija Louetta, de 3 años, sigan siendo supervisadas y sin pernoctaciones hasta una nueva audiencia. La actriz sostiene que su expareja incumplió órdenes judiciales y realizó conductas que, según su petición, ponen en peligro a la menor.

La petición busca frenar la aplicación de una orden de custodia del 9 de junio de 2026. Según el abogado de Thomas, Mike Kretzmer, esa resolución contemplaba visitas nocturnas sin supervisión durante el último fin de semana de agosto. Las acusaciones serán revisadas en una audiencia fijada para el 10 de septiembre.
Kretzmer rechazó las afirmaciones de Willis, negó que Thomas haya consumido sustancias ilícitas o puesto en riesgo a su hija y lo describió como un padre “capaz, cariñoso y dedicado”. También cuestionó el traslado de Willis y Louetta a Nashville, al alegar que se habría producido sin autorización judicial válida; Willis sostiene que contó con el permiso de Thomas.
La disputa comenzó en julio de 2025. La orden de junio otorgó a Willis la custodia física principal y estableció para Thomas tiempo de crianza cada dos fines de semana. Él afirma que Willis ha obstaculizado sus visitas, mientras ella había pedido previamente pruebas obligatorias de drogas para el padre, acusación que Thomas niega.
