El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, posesionó este lunes de forma interina a Adrián Álvarez como comandante general de la Policía y le encargó una lucha frontal contra el narcoterrorismo, el narcotráfico y la delincuencia organizada. También designó a Roger Roca Saavedra como subcomandante y jefe del Estado Mayor Policial, y a Franz Cabrera como inspector general.

Durante el acto en el antiguo Palacio de Gobierno de La Paz, Paz afirmó que no se permitirán territorios donde la ley retroceda ante el delito ni organizaciones criminales que impongan sus propias reglas. Señaló que donde haya violencia debe estar la autoridad y donde exista corrupción debe haber investigación y sanción.
Álvarez reemplaza a Mirko Sokol, quien renunció este lunes al considerar concluido su ciclo al frente de la institución, en medio de polémicas. El nuevo comandante dijo que una de sus primeras tareas será reforzar la prevención en la lucha contra la criminalidad.
Sokol había declarado a principios de agosto que la captura del expresidente Evo Morales no era una prioridad, pese a las órdenes de aprehensión que enfrenta. Además, es investigado por un audio difundido en julio sobre una presunta colecta de 2 millones de dólares para manipular ascensos y la sucesión del mando policial.
