Vecinos y equipos de emergencia utilizaron cuerdas y una escalera de aluminio para extraer a varias personas atrapadas dentro de sus vehículos en el paso a desnivel del Bulevar 5 de Mayo, en Puebla, tras la intensa lluvia provocada por la Onda Tropical número 12. La operación improvisada permitió que los conductores salieran del agua que subió con rapidez y cubrió por completo la calzada.
Las imágenes difundidas muestran a elementos de la Policía Estatal y la Policía Turística coordinándose con habitantes de la zona para habilitar una ruta de escape temporal. En el cruce con Calzada Zaragoza se contabilizaron al menos cuatro vehículos afectados. El mismo punto ya había registrado problemas similares en eventos de lluvia anteriores, lo que evidencia la persistencia de deficiencias en el sistema de drenaje pluvial de la ciudad.

Impacto en distintas zonas del estado
Además del Bulevar 5 de Mayo, las precipitaciones afectaron otros puntos de Puebla capital y su periferia. En la colonia Santa María y en la lateral de la autopista México-Puebla también se registraron rescates de personas atrapadas tanto en vehículos como en viviendas. La Coordinación General de Protección Civil estatal informó que las labores continuaron durante varias horas hasta que el nivel del agua comenzó a descender.
En la Recta a Cholula, a la altura de la 49 Sur, un árbol caído sobre un automóvil provocó la muerte de una persona. Este hecho añade una dimensión distinta al balance de la tormenta, ya que combina el riesgo hidrometeorológico con el de infraestructura urbana vulnerable. Mientras tanto, en la Sierra Negra, los deslaves en la carretera Eloxochitlán–Tlacotepec de Porfirio Díaz obligaron a movilizar maquinaria estatal para restablecer la circulación y atender a las familias afectadas.
Causas estructurales y respuesta institucional
El colapso del drenaje pluvial en varios puntos de Puebla no es un fenómeno aislado. La combinación de lluvias intensas concentradas en pocas horas y un sistema de alcantarillado diseñado para volúmenes menores genera inundaciones recurrentes. Las autoridades locales han señalado en el pasado la necesidad de obras de ampliación y mantenimiento, pero los avances han sido limitados y los responsables de su ejecución rara vez asumen la falta de resultados.
La respuesta inmediata de vecinos y policías permitió reducir el riesgo para los conductores atrapados, demostrando la capacidad de coordinación espontánea en emergencias. Sin embargo, esta misma capacidad pone de relieve la ausencia de protocolos más robustos y equipamiento especializado que pudiera evitar maniobras de alto riesgo. La dependencia de soluciones improvisadas revela brechas en la preparación institucional ante eventos meteorológicos cada vez más frecuentes.
La Onda Tropical número 12 forma parte de una temporada que ha mostrado mayor actividad de lo habitual en el centro del país. Los pronósticos de Protección Civil anticipan que este tipo de sistemas continuarán generando precipitaciones fuertes durante las próximas semanas, lo que obliga a revisar tanto la infraestructura existente como los planes de contingencia municipal y estatal. La experiencia del Bulevar 5 de Mayo puede servir como punto de referencia para evaluar qué medidas preventivas resultan realmente efectivas y cuáles requieren ajustes inmediatos.
