Uno de los tres ciudadanos portugueses que figuraban como desaparecidos tras la riada que golpeó hace una semana el norte de Nepal y el suroeste del Tíbet fue localizado con vida, según confirmó este martes el Ministerio de Exteriores de Portugal. El hallazgo reduce a dos el número de nacionales lusos cuyo paradero continúa sin conocerse; ambas son mujeres.

Una emergencia aún abierta
La confirmación del rescate aporta un avance concreto en una crisis que sigue marcada por la incertidumbre. Las autoridades nepalíes comunicaron a Lisboa la localización del ciudadano, pero no han trascendido detalles sobre su estado, el lugar exacto del rescate ni las circunstancias en que logró sobrevivir. La prioridad diplomática portuguesa se concentra ahora en obtener información fiable sobre las dos desaparecidas y coordinarse con los equipos desplegados en la zona afectada.
La dimensión regional del desastre complica las labores de búsqueda. El balance conjunto de Nepal y China supera ya el millar de muertos desde la riada del pasado miércoles en la franja fronteriza. Además, las autoridades de Nepal mantienen la búsqueda de más de 4.000 personas que todavía no han podido ser localizadas, una cifra que evidencia que el número de víctimas podría aumentar a medida que se restablezca el acceso a áreas aisladas.
El tiempo condiciona la búsqueda
En este contexto, cada rescate tiene un peso que va más allá del caso individual: demuestra que aún existen posibilidades de encontrar supervivientes, pero también subraya la dificultad de operar en un territorio montañoso, afectado por inundaciones y con comunicaciones previsiblemente deterioradas. La falta de localización no permite establecer de inmediato el destino de las personas buscadas, aunque el paso de los días eleva la presión sobre los dispositivos de emergencia. Portugal mantiene activo el seguimiento consular mientras Nepal y China actualizan un balance todavía provisional.
