La Dirección General de Migración (DGM) de República Dominicana impidió en julio la entrada de 116 extranjeros en aeropuertos y puertos del país, en una señal del mayor peso que han adquirido los controles previos al ingreso. Mexicanos, con 28 casos, encabezaron las inadmisiones, seguidos por estadounidenses (19), colombianos (16), haitianos (12) y venezolanos (11).

Seguridad y documentación concentran los rechazos
La principal causa fue la detección de 28 perfiles considerados un riesgo para la seguridad nacional. Le siguieron 26 pasaportes deteriorados y 20 casos de documentación insuficiente. Además, 15 viajeros intentaron ingresar para trabajar sin la visa correspondiente y 11 presentaron inconsistencias durante la entrevista migratoria. El registro incluyó ocho personas que habían excedido su permanencia autorizada en visitas previas, cinco con impedimentos de entrada y tres con condenas por agresión sexual contra menores.
El aumento de inadmisiones de 25 a 42 entre la tercera y cuarta semana de julio apunta a una aplicación más intensa de los filtros, no necesariamente a un cambio repentino en los flujos de viajeros. La DGM atribuyó la mayor capacidad de detección al refuerzo tecnológico y ordenó concentrar controles en las terminales de mayor tráfico. El desafío será sostener criterios verificables y homogéneos, especialmente en decisiones basadas en entrevistas o perfiles de riesgo.
También crecen los retornos de dominicanos
El mismo informe contabilizó 817 dominicanos retornados desde el exterior: 303 deportados, 300 regresados voluntariamente y 98 rechazados en sus destinos. Estados Unidos y Puerto Rico concentraron las deportaciones, con 165 y 99 casos, respectivamente. La migración irregular explicó 228 expedientes, muy por encima de los vinculados con narcotráfico (36) y violencia (15).
La coincidencia entre controles más estrictos en las fronteras dominicanas y un elevado número de retornos revela una gestión migratoria bajo presión en ambos sentidos. Para Santo Domingo, la prioridad ya no se limita a impedir ingresos irregulares: también incluye identificar restricciones de salida y responder a las consecuencias de la movilidad dominicana en los principales países de destino.
