Isack Hadjar está cerca de perderse una tercera carrera consecutiva. Red Bull considera improbable que el francés llegue al Gran Premio de España, previsto del 11 al 13 de septiembre en Madrid, tras la fisura de muñeca sufrida durante las vacaciones de verano. El equipo mantiene como única condición para su retorno una alta médica completa, sin margen para acelerar los plazos.
Sin riesgos por una carrera
Hadjar ya se ausentó en Zandvoort y también será reemplazado este fin de semana en Monza por Liam Lawson. La decisión no responde a un problema deportivo, sino a una evaluación de riesgo: una reincorporación prematura podría agravar una lesión que afecta directamente la capacidad de un piloto para controlar el monoplaza bajo frenadas, vibraciones y cargas sostenidas.

Laurent Mekies, director de Red Bull, aseguró en Monza que la recuperación del joven de 21 años es la “prioridad absoluta”. El directivo subrayó que no existe presión sobre Hadjar por la pérdida de su asiento, respaldado por un inicio de temporada que el equipo califica como sobresaliente y por una evolución constante en pista.
Madrid, demasiado cerca
La cercanía del estreno de Madrid en el calendario reduce las opciones de un regreso inmediato. Mekies admitió que será revisado de nuevo, pero anticipó que competir allí “probablemente será difícil”. Red Bull decidirá carrera a carrera, atendiendo tanto a las sensaciones del piloto como al criterio médico.
La postura revela una gestión de largo plazo: Red Bull prefiere sostener una sustitución temporal antes que comprometer el desarrollo de un piloto al que considera una inversión deportiva. Lawson seguirá cubriendo la vacante mientras Tsunoda ocupa su lugar en Racing Bulls, una cadena de movimientos que preserva la estructura competitiva sin convertir la recuperación de Hadjar en una urgencia.
