Los empleadores de la industria automotriz mexicana anticipan un repunte en la contratación entre julio y septiembre, luego de un periodo de ajustes derivados de los aranceles aplicados a las exportaciones hacia Estados Unidos. Esta expectativa contrasta con la caída sostenida que el sector registró en los dos últimos años, aunque los datos de ManpowerGroup sugieren que la recuperación podría consolidarse de manera gradual si se mantienen las condiciones actuales de exportaciones y producción.
Según la Encuesta Mensual de la Industria Manufacturera del Inegi, las plantas de autos, camiones, carrocerías, remolques y autopartes empleaban a 742 mil personas en abril de este año. Esa cifra representa 50 mil puestos menos que en el mismo mes de 2025 y 107 mil menos que hace dos años. La pérdida acumulada refleja el impacto de la cautela empresarial ante la incertidumbre comercial, pero también abre la pregunta sobre si el sector ha tocado fondo o si persisten factores estructurales que limitarán un regreso rápido a los niveles previos.
Expectativas de contratación
Una encuesta de ManpowerGroup entre más de mil empleadores reveló que 37% de las principales empresas del sector automotriz prevén aumentar su plantilla durante el tercer trimestre. Esta proporción supera el promedio nacional de 28% de generación de empleos esperado para el mismo periodo. La directora de Reclutamiento de la firma, Tania Arita, atribuyó la mejora a una reactivación operativa tras meses de ajustes en la cadena de suministro y mayor claridad sobre las reglas de exportación.
La lectura de estos datos debe matizarse. Aunque la expectativa de 37% es superior al promedio, sigue dependiendo de que las exportaciones mantengan el ritmo observado en los primeros cinco meses del año. Cualquier nueva fricción comercial con Estados Unidos podría revertir rápidamente estas proyecciones, tal como ocurrió en trimestres anteriores cuando la cautela llevó a congelar vacantes.

Inversiones que impulsan la demanda
Entre los factores que sustentan el optimismo destacan varios anuncios de inversión. General Motors destinará mil millones de dólares a la producción de los modelos Aveo y Groove en Coahuila. Kia avanza con nuevos proyectos en Nuevo León, mientras que Yazaki también ampliará operaciones en esa entidad. En Puebla, Audi confirmó la creación de 800 puestos adicionales en los próximos meses. Estas iniciativas no solo generan empleo directo, sino que activan proveedores de primer y segundo nivel, multiplicando el efecto en el mercado laboral regional.
La Asociación Nacional de Productores de Autobuses, Camiones y Tractocamiones reportó que, tras la pérdida de 6 mil plazas a inicios de año, el empleo se ha estabilizado. Esta estabilización, aunque modesta, marca un punto de inflexión respecto a la tendencia previa de reducción continua.
Comportamiento de exportaciones y ventas
Entre enero y mayo, las exportaciones de vehículos crecieron 4%, mientras que la producción registró una ligera contracción de 0.1%. Las ventas internas de autos nuevos aumentaron 5%. Estos indicadores muestran un sector que se recupera en el frente externo, pero que aún enfrenta debilidad en el consumo doméstico. La diferencia de desempeño entre exportación y mercado interno explica por qué las empresas priorizan perfiles orientados a manufactura para el exterior.
Demanda regional y perfiles requeridos
El norte del país concentra la mayor demanda, con una tendencia de 45% de creación de nuevas plazas. Las vacantes más solicitadas incluyen operarios de producción y ensamble, técnicos de pintura y soldadura, ingenieros de proceso, especialistas en logística y cadenas de suministro, así como perfiles de software y validación para vehículos eléctricos. Los salarios varían según la región: un operario de producción puede ganar entre 14 mil y 16 mil pesos mensuales con prestaciones; un técnico con experiencia alcanza entre 16 mil y 25 mil pesos, y quienes dominan el inglés pueden llegar a 40 mil pesos. En Nuevo León, Coahuila y Guanajuato se demandan además ingenieros de baterías y técnicos de alto voltaje.
Riesgos que limitan la recuperación
El analista de Scotiabank, Eduardo Suárez, advierte que el crecimiento sigue siendo limitado en términos absolutos. La desaceleración del consumo privado, la debilidad en la creación de empleo formal y la incertidumbre sobre las importaciones de vehículos de países sin acuerdo comercial, como China, representan frenos importantes. Además, la persistente incertidumbre comercial con Estados Unidos y el estancamiento de la inversión privada podrían impedir una recuperación más dinámica tanto a corto como a mediano plazo.
En conjunto, las señales de repunte en el tercer trimestre reflejan una industria que ha absorbido el impacto de los ajustes arancelarios y comienza a responder a nuevos proyectos de inversión. Sin embargo, la magnitud y sostenibilidad de esa respuesta dependerán de que no se materialicen nuevos choques externos y de que el mercado interno muestre mayor dinamismo. El sector automotriz mexicano mantiene su capacidad de adaptación, pero enfrenta un entorno donde la cautela sigue siendo un factor estructural.
