La rehabilitación de 6 millones de pesos en el Rastro Municipal de Puebla ha permitido alcanzar la autosustentabilidad financiera. Actualmente se procesan hasta 700 reses semanales y 14 mil cerdos mensuales, según informó el director de Industrial de Abastos, José Ángel Minutti Lavazzi. Esta mejora operativa refleja una gestión eficiente de recursos públicos que prioriza la generación de ingresos recurrentes.

El incremento en actividad se sustenta en dos factores clave: el cobro regularizado de servicios antes gratuitos, como lavado de vísceras y uso de corrales, y la reducción del gasto eléctrico de 280 mil a 170 mil pesos mensuales. Estas medidas evidencian cómo pequeños ajustes en logística generan ahorros significativos sin requerir inversiones adicionales.
Impacto en la cadena cárnica
La optimización permite ofrecer un servicio más competitivo a productores y comercializadores locales. Al consolidar un modelo financieramente sostenible, el rastro reduce su dependencia de subsidios municipales y mejora condiciones sanitarias. Esto beneficia directamente la trazabilidad y seguridad de la carne que llega al mercado poblano, aunque persisten limitaciones estructurales regionales.
Limitaciones para certificación TIF
Minutti Lavazzi descartó recuperar pronto la certificación Tipo Inspección Federal por falta de ganado libre de brucelosis y tuberculosis en la región. Esta decisión prioriza la rentabilidad real sobre objetivos simbólicos, evitando inversiones que no generarían retornos inmediatos. El enfoque actual en eficiencia operativa representa una estrategia más prudente y alineada con las condiciones del mercado local.
El resultado es un rastro más ordenado y autosuficiente que fortalece la infraestructura municipal sin comprometer recursos futuros.
