La Cámara de Diputados eligió al legislador del Partido Verde Ecologista de México (PVEM), Raúl Bolaños-Cacho Cué, como presidente de la Mesa Directiva para el tercer año de la LXVI Legislatura. El acuerdo de la Junta de Coordinación Política obtuvo una mayoría calificada de 432 votos a favor, uno en contra y 10 abstenciones, una votación que exhibe un respaldo amplio entre las fuerzas representadas en San Lázaro.

El reto de conducir la pluralidad
Tras rendir protesta, Bolaños-Cacho ofreció una conducción basada en la escucha y el respeto a todos los grupos parlamentarios. Su mensaje adquiere relevancia porque el nuevo periodo legislativo transcurrirá en un contexto electoral: la competencia partidista puede endurecer posiciones, pero también pondrá a prueba la capacidad de la Mesa Directiva para preservar el orden, garantizar el debate y evitar que la agenda parlamentaria quede subordinada a la disputa política.
El diputado pevemista planteó que la pluralidad debe asumirse como una fortaleza y no como un obstáculo. La presidencia de la Cámara no define por sí sola las mayorías ni el contenido de las leyes, pero sí administra los tiempos, da cauce a las sesiones y representa institucionalmente al pleno. Por ello, su desempeño será relevante para medir si los desacuerdos pueden traducirse en negociación legislativa durante el último año ordinario de la actual integración.
La Mesa Directiva quedó conformada por Sergio Gutiérrez Luna, de Morena, como primer vicepresidente; Annia Sarahi Gómez Cárdenas, del PAN, en la segunda vicepresidencia, y Nayeli Arlen Fernández Cruz, del PVEM, en la tercera. Las secretarías incorporan representantes de Morena, PAN, PRI, Movimiento Ciudadano, PT y PVEM. Con esa composición multipartidista, Bolaños-Cacho declaró legalmente instalada la Cámara de Diputados.
