La quema controlada de Gas LP en un ducto de 10 pulgadas entre La Ceiba y Xicotepec generó reportes de emergencia durante la noche del 26 de junio. Columnas de fuego visibles a varios kilómetros alarmaron a habitantes de San Agustín, aunque las autoridades confirmaron de inmediato que se trataba de operaciones programadas por Ductos del Altiplano.

Los trabajos consisten en liberar y quemar de forma segura el combustible residual del tramo, una práctica estándar para evitar acumulaciones peligrosas durante el mantenimiento. La empresa notificó el calendario previo, pero la escasa difusión entre la población provocó decenas de llamadas innecesarias a servicios de emergencia.
Verificación técnica y protocolos
Personal de Protección Civil estatal inspeccionó el sitio y constató que el monitoreo constante de presión, condiciones meteorológicas y atmósfera se mantiene conforme a los lineamientos. Brigadas de emergencia y equipo especializado permanecen en el perímetro hasta el 28 de junio, fecha prevista de conclusión.
Lección en comunicación de riesgos
Este episodio revela que la falta de información oportuna puede convertir una maniobra controlada en fuente de alarma colectiva. Cuando las empresas y autoridades no difunden con antelación los detalles de operaciones industriales visibles, se genera sobrecarga en los sistemas de emergencia y se erosiona la confianza pública. La coordinación entre Ductos del Altiplano y Protección Civil demostró solidez técnica, pero evidenció la necesidad de estrategias de comunicación más efectivas para futuras intervenciones similares.
