La Policía Nacional ha precintado este lunes, 24 de agosto, una clínica de injerto capilar situada en Huelva capital por desarrollar actividad sanitaria sin la autorización preceptiva. La intervención se ha realizado en colaboración con la Delegación Territorial de Salud y Consumo de la Junta de Andalucía, después de una denuncia que alertó sobre el funcionamiento irregular del establecimiento.
La actuación ha sido ejecutada por la Policía Nacional Adscrita, según ha informado este cuerpo y han confirmado fuentes de la Junta de Andalucía. El establecimiento estaba siendo utilizado como centro sanitario pese a no disponer de la documentación necesaria para acreditar que contaba con las autorizaciones exigidas para prestar este tipo de servicios.

Los responsables de la clínica recibieron hasta tres visitas de inspección. Durante esas actuaciones, los agentes y los responsables sanitarios les requirieron que cesaran de inmediato la actividad y que presentaran la documentación acreditativa de las autorizaciones correspondientes.
Sin embargo, el establecimiento mantuvo su actividad pese a los requerimientos efectuados en las inspecciones. Ante el incumplimiento, se propuso el cierre cautelar del centro, una medida que se ha llevado a cabo este lunes mediante el precintado material de sus accesos.
De forma paralela, también se ha propuesto la apertura de un expediente sancionador por el desarrollo de actividad sanitaria sin contar con la autorización exigida. La información difundida no detalla por ahora el importe de la eventual sanción ni otras medidas adicionales relacionadas con el procedimiento.
