Pensilvania confirmó la muerte de dos personas por sarampión, los primeros fallecimientos por esta enfermedad registrados en Estados Unidos este año y los primeros en el estado en 35 años. Ambos eran residentes del condado de Lancaster y no estaban vacunados, según informó el Departamento de Sanidad de Pensilvania, que no ofreció más detalles por motivos de privacidad.

El estado figura entre los más afectados en 2026, con 393 casos en 28 condados hasta la fecha. Lancaster, en el sureste, concentra 185 contagios, una cifra que ayuda a explicar por qué allí se concentró también el desenlace más grave reportado por las autoridades.
La secretaria de Sanidad estatal, Debra Bogen, subrayó que el sarampión había estado prácticamente erradicado en Pensilvania durante más de tres décadas y que parte de la población ya no conoce la gravedad que puede alcanzar. En el país, los CDC contabilizan 2,777 casos confirmados en lo que va del año, en paralelo al descenso de las tasas de vacunación.
Ese repunte llega mientras Robert F. Kennedy Jr., secretario de Salud, y Donald Trump han promovido una relación entre las vacunas y el autismo que la evidencia científica rechaza desde hace años. La doctora Angela Dunn, exepidemióloga estatal en Utah, dijo que los brotes recientes en Texas, Carolina del Sur y Utah no bastaron para corregir el rumbo, después de las tres muertes registradas en 2025 en un brote que comenzó en el oeste de Texas y llegó a Nuevo México.
