Paramount Skydance presentó medidas correctivas ante la Comisión Europea para resolver objeciones de competencia en la adquisición de Warner Bros Discovery por 110.000 millones de dólares. La oferta, entregada el miércoles, incluye el abandono de su empresa conjunta de distribución cinematográfica con Universal Pictures en Europa, un paso que fuentes cercanas consideran suficiente para obtener aprobación regulatoria.

La Comisión amplió el plazo de decisión hasta el 22 de julio para evaluar la propuesta. Este movimiento reduce significativamente el riesgo de bloqueo en Bruselas, aunque el acuerdo aún enfrenta resistencias en Estados Unidos, donde varios estados preparan demandas, y en el Reino Unido, que evalúa intervenir por posibles efectos en medios y servicios de streaming.
Riesgos persistentes tras la concesión europea
La estrategia de Paramount refleja la necesidad de sacrificar activos periféricos para cerrar operaciones de gran escala en un entorno regulatorio fragmentado. Si bien el Departamento de Justicia de EE.UU. ya dio luz verde, las acciones estatales y la posible intervención británica mantienen la incertidumbre sobre el cierre final de la transacción.
El caso ilustra cómo las fusiones mediáticas globales exigen concesiones regionales específicas que, aunque aceleran aprobaciones locales, no eliminan por completo los obstáculos políticos y antimonopolio en otras jurisdicciones.
