Joaquín Martínez Gauna, conocido como Oso, ya ha comunicado su despedida del Sevilla FC pese a que su traspaso al RC Estrasburgo todavía no ha sido anunciado oficialmente por los clubes. El jugador anticipó en sus redes sociales el cierre de su etapa sevillista, mientras la operación figura como cerrada y queda pendiente de su formalización pública en las próximas horas.

El futbolista se encuentra en Estrasburgo desde el viernes, día en que viajó en un vuelo privado desde el Aeropuerto de San Pablo. Allí ha superado las pruebas médicas previstas para completar su incorporación al conjunto francés. La comunicación oficial se ha retrasado en una jornada marcada por los compromisos de ambos equipos: el Estrasburgo jugó ante el Lens y logró su primera victoria de la temporada, mientras el Sevilla se enfrentaba al Atlético de Madrid.
Una despedida antes del anuncio
En su mensaje, Oso calificó al Sevilla como una casa que ha significado mucho para él y situó su salida como el final de una etapa de aprendizaje y crecimiento. El jugador recordó que llegó con sueños e ilusión y destacó el privilegio de haber defendido la camiseta y el escudo del club. También agradeció a compañeros, entrenadores, cuerpos técnicos, trabajadores y miembros de la cantera por el trato recibido desde su llegada junto a su familia.
La parte más directa de su despedida estuvo dirigida a la afición. “Gracias de corazón”, escribió a los sevillistas, a quienes atribuyó el cariño y el apoyo que le hicieron sentirse uno más. Oso aseguró que dejó todo en cada entrenamiento, partido y balón disputado, y afirmó marcharse “con la cabeza alta” por haber dado lo mejor de sí cuando le tocó defender la camiseta.
El compromiso con el Sevilla
El jugador subrayó que su compromiso con el Sevilla FC “siempre fue absoluto” y que estaba dispuesto a seguir defendiendo esos colores. Al mismo tiempo, introdujo el límite de esa voluntad al señalar que en el fútbol existen momentos, caminos y decisiones que no dependen por completo de un futbolista. Su mensaje no atribuye públicamente la salida a una causa concreta, sino que expresa respeto por las decisiones tomadas.
La marcha de Oso es, según la información conocida, la que más ha enfadado a Luis García Plaza entre las operaciones producidas. El jugador afrontará ahora una nueva etapa lejos de Sevilla, con la ambición de seguir creciendo, después de una despedida que se ha adelantado al comunicado conjunto o separado que deben realizar el Sevilla FC y el RC Estrasburgo para confirmar el traspaso.
En su cierre, Oso dejó abierta la posibilidad de un futuro reencuentro con el sevillismo: aseguró que se lleva consigo lo vivido en la ciudad y que una parte de él se queda para siempre en el club. “Gracias por todo sevillistas, os quiero. Nos volveremos a ver”, concluyó.
