El Tribunal Oral Federal de Corrientes ordenó la detención inmediata de Pablo Carlos Molina, exsecretario del Juzgado Federal N.º 1 de la provincia, para que cumpla una condena efectiva de cuatro años de prisión por espiar ilegalmente los teléfonos de su esposa y del exnovio de ella.

La orden fue dictada después de que la Corte Suprema desestimara el último recurso de la defensa y dejara firme la sentencia. Gendarmería Nacional deberá localizarlo en su último domicilio registrado en Chaco; quedará alojado provisoriamente en una dependencia de la fuerza antes de ser trasladado a una cárcel del Servicio Penitenciario Federal.
La investigación estableció que Molina utilizó en 2014 una causa por narcotráfico para incorporar como blancos de escuchas los números de Carolina Etel Codutti y Norberto Fabián Sucatzky. Las intervenciones, realizadas entre el 18 de septiembre y el 1 de octubre, no tenían relación con los investigados por narcotráfico, que operaban en Buenos Aires y Mendoza.
Los discos con las grabaciones fueron hallados en 2019 en el despacho que había ocupado Molina. El tribunal lo condenó en julio de 2025 por abuso de autoridad y falsedad ideológica en concurso real, además de imponerle inhabilitación absoluta por ocho años. Casación confirmó el fallo en abril de 2026.
