La Dirección General de Tráfico ha activado la Operación Retorno 2026 ante la previsión de casi siete millones de desplazamientos por las carreteras españolas entre el viernes 28 y la medianoche del lunes 31 de agosto. El final de las vacaciones concentra los viajes de vuelta al domicilio y coincide con un momento especialmente exigente para los vehículos, después de semanas de calor, trayectos largos, desplazamientos cortos y, en muchos casos, una carga superior a la habitual.
La recomendación principal antes de iniciar el regreso es revisar el coche con antelación, sin esperar a detectar un problema ya en ruta. El desgaste acumulado durante el verano no siempre resulta visible y puede afectar a elementos vinculados con la seguridad, el consumo o la visibilidad. La comprobación previa adquiere relevancia ante posibles retenciones, donde el motor y los frenos pueden trabajar durante más tiempo y a menor velocidad.

Neumáticos, niveles y frenada
Los neumáticos encabezan las revisiones necesarias. El dibujo debe conservar una profundidad superior al límite legal de 1,6 milímetros y no presentar cortes, deformaciones ni daños apreciables. También debe revisarse la presión en frío y ajustarla a las indicaciones del fabricante cuando el vehículo viaje más cargado de lo normal. La presión recomendada puede variar según el peso transportado.
También conviene revisar los niveles de aceite y líquido refrigerante. Durante el verano, el motor ha funcionado con temperaturas elevadas, y las colas propias de la operación retorno pueden prolongar ese esfuerzo. A ello se suma el estado de los frenos: discos y pastillas deben estar en buenas condiciones, ya que una anomalía en este sistema puede aumentar la distancia necesaria para detener el vehículo, particularmente en situaciones de tráfico denso.
Los filtros de aceite, habitáculo, aire y combustible forman parte de la revisión. Su sustitución depende de su estado y del tiempo transcurrido desde el último cambio. Según las recomendaciones recogidas para este dispositivo, unos filtros deteriorados pueden perjudicar el funcionamiento del vehículo y elevar el consumo.
Visibilidad y alertas antes de salir
La visibilidad reúne varios de los puntos que conviene comprobar antes de incorporarse a la carretera. Las escobillas limpiaparabrisas pueden haberse deteriorado por el sol y las altas temperaturas; si están agrietadas o gastadas, una tormenta puede reducir de forma importante la visión durante el trayecto. Los cristales deben limpiarse tanto por fuera como por dentro, ya que el polvo, la grasa de las cremas solares y el vaho pueden dejar una película que genere reflejos con el sol bajo de la tarde.
La revisión incluye todas las luces: posición, cruce, carretera, intermitentes y freno. Cuando el maletero y el habitáculo llevan más peso, cambia la inclinación del vehículo, por lo que también es necesario comprobar la altura de los faros para no deslumbrar a otros conductores. Antes de arrancar, el conductor debe verificar además que no permanezcan encendidos testigos relacionados con el motor, el aceite o el sistema de frenos.
El aire acondicionado es otro elemento que debe funcionar correctamente. Además de aportar comodidad, el climatizador ayuda a combatir la fatiga y la somnolencia en desplazamientos largos durante los meses de calor. Si el sistema no expulsa aire o no enfría de forma adecuada, se recomienda acudir a un taller antes de viajar.
La baliza V16, obligatoria desde enero
La preparación para la vuelta incluye la documentación del vehículo y los elementos de señalización. Deben estar en regla el permiso de conducir, el permiso de circulación y la Tarjeta de Inspección Técnica del Vehículo. Desde el 1 de enero de 2026, además, la normativa española exige disponer de una baliza V16 conectada, con tecnología IoT, para señalizar un vehículo inmovilizado.
Si se produce una avería durante la Operación Retorno, la prioridad es apartar el vehículo de la circulación y detenerlo en un lugar seguro, siempre que sea posible. Una vez parado, hay que señalizar la incidencia sin exponerse al tráfico. La baliza V16 conectada reemplaza a los triángulos tradicionales y puede colocarse sin caminar por la calzada ni por el arcén, una diferencia orientada a reducir el riesgo para los ocupantes.
