El subsecretario general de la ONU, Tom Fletcher, informó que los terremotos del miércoles han dejado más de 50.000 personas desaparecidas y al menos 500 fallecidas. La magnitud de la tarea de rescate, según el funcionario, resulta colosal ante la extensión de los escombros.
Las autoridades venezolanas ofrecen cifras distintas: 920 muertos, 3.360 heridos y más de 4.000 damnificados. Esta discrepancia revela las dificultades para consolidar datos en medio del caos y sugiere que el balance final de víctimas podría elevarse.

Impacto y réplicas
Dos sismos consecutivos de 7,2 y 7,5 grados, con epicentro cerca de Montalbán en Carabobo, fueron seguidos por unas 300 réplicas. La secuencia sísmica ha complicado las labores de búsqueda y ha dejado un escenario de destrucción extendida que exige coordinación inmediata.
Respuesta internacional
La presidenta encargada agradeció el apoyo de Estados Unidos, Colombia, Brasil, México y otros países, así como de la propia ONU. Esta reacción multilateral evidencia que la magnitud del desastre supera la capacidad de respuesta nacional y requiere asistencia técnica y logística sostenida.
La diferencia entre las estimaciones de la ONU y las cifras oficiales señala la urgencia de mejorar los mecanismos de conteo y comunicación en emergencias de esta escala. Sin datos precisos, la asignación de recursos de rescate y ayuda humanitaria corre el riesgo de ser ineficiente.
