La salida de 31 legisladores que buscan candidaturas para 2027 ha provocado un cierre político adelantado de la actual Legislatura. Aunque el Congreso sigue en funciones formales, la prioridad de los grupos parlamentarios ya se desplaza hacia la competencia electoral, lo que afecta el ritmo de comisiones, la negociación de acuerdos y el avance de la agenda legislativa.
La cifra actual representa cerca del 5 % de los 628 integrantes de ambas cámaras y se espera que crezca en las próximas semanas tras la convocatoria interna de Morena para definir coordinadores en las 17 entidades que renovarán gubernatura. Varios aspirantes del PVEM esperan el inicio formal de campañas para solicitar licencia.

Impacto en comisiones y negociaciones
La renuncia de presidentes de comisiones estratégicas obliga a reconfigurar estructuras internas. El analista Fernando Dworak señala que la rotación de personal técnico rompe la continuidad de los trabajos y obliga a reiniciar procesos de conocimiento de expedientes. Gustavo López Montiel, del Tec de Monterrey, advierte que varias comisiones quedarán inactivas durante dos o tres meses.
Al mismo tiempo, disminuyen los incentivos para negociar entre partidos. Todos los grupos ya se encuentran en fase de precampaña territorial, lo que reduce la disposición a construir acuerdos legislativos y prioriza la diferenciación pública de propuestas.
Ventana limitada para Sheinbaum
Si la Presidenta Claudia Sheinbaum busca aprobar iniciativas relevantes, el segundo periodo ordinario que inicia en septiembre constituye la última oportunidad real. Una vez iniciadas las campañas, la mayoría morenista se concentrará en evitar costos electorales y el margen para temas polémicos se estrechará. El fenómeno no se limita al ámbito federal: también afectará congresos locales y ayuntamientos en todo el país.
