Los recientes sismos en Venezuela han vuelto a poner el foco en cómo los países latinoamericanos gestionan riesgos geológicos inevitables. México destaca por su estructura institucional que integra alerta temprana, planeación urbana y mecanismos financieros, construida tras los eventos de 1985 y 2017.

Los estados del Pacífico y el centro del país, como Oaxaca, Guerrero y la CDMX, concentran el mayor riesgo. El sistema SASMEX proporciona segundos críticos de advertencia, mientras que aseguradoras como GNP, AXA y Mapfre ofrecen coberturas específicas en pólizas de hogar. Sin embargo, persiste una brecha: la protección a nivel macro no llega de forma efectiva a la mayoría de las familias.
Lecciones regionales
La experiencia mexicana muestra que el éxito depende tanto de la coordinación federal-local como de la penetración real de los seguros entre la población. Venezuela evidencia que sin avances en educación ciudadana y financiamiento individual, los sistemas nacionales siguen siendo insuficientes. El reto actual radica en cerrar esa brecha de cobertura antes del próximo evento mayor.
