La muerte de Lillian Smart, una niña de 8 años de Luisiana, cerró este fin de semana un caso poco frecuente pero de evolución rápida: había sido hospitalizada el 15 de agosto tras contraer una infección por Naegleria fowleri y, días después, la familia confirmó que las lesiones en su cerebro ya eran demasiado graves para que pudiera recuperarse. Las autoridades sanitarias del estado consideran que la exposición probablemente ocurrió mientras nadaba en el lago Claiborne, en el norte de Luisiana.
El Departamento de Salud de Luisiana confirmó la infección la semana pasada y señaló que era el primer caso registrado en el estado desde 2013. La familia identificó públicamente a la menor como Lillian, de Ruston, y comunicó su fallecimiento el domingo 23 de agosto mediante una publicación en Facebook. También el gobernador Jeff Landry expresó sus condolencias después de conocerse la noticia.

La enfermedad que provocó el desenlace se conoce como meningoencefalitis amebiana primaria, una infección rara que se desarrolla cuando el agua contaminada entra por la nariz y la ameba llega al cerebro. Naegleria fowleri vive de forma natural en agua dulce templada o caliente, como lagos, ríos, estanques o algunas aguas recreativas sin tratamiento adecuado, pero no se transmite de persona a persona ni por beber agua contaminada.
Los CDC señalan que el riesgo aumenta en verano y en aguas con temperaturas elevadas, por lo que recomiendan evitar que entre agua por la nariz, usar pinzas nasales o mantener la cabeza fuera del agua cuando sea posible, además de no remover sedimentos en zonas poco profundas y cálidas. Para lavados nasales, la indicación es usar solo agua segura; una opción es hervirla al menos un minuto y dejarla enfriar antes de emplearla. En Estados Unidos se han documentado alrededor de 180 infecciones entre 1937 y 2025, una cifra que subraya lo inusual del caso, sin que las autoridades de Luisiana describan un brote.
