La bancada de Morena en el Senado eligió por unanimidad a Higinio Martínez Miranda como su propuesta para presidir la Mesa Directiva durante el tercer año de la LXVI Legislatura. Gerardo Fernández Noroña rechazó públicamente la definición y afirmó que su ausencia en la plenaria del 30 de agosto rompía el supuesto consenso.

En un comunicado, el senador sostuvo que el consenso requiere el consentimiento de todos los integrantes y que, en este caso, sólo podría hablarse de una mayoría. Aseguró que su ausencia obedeció a una razón política y no a su estado de salud, aunque informó que el 28 de agosto le retiraron el yeso por una fractura en la muñeca izquierda y que aún tenía dolor intenso.
Fernández Noroña dijo que consultó a integrantes de su bancada para buscar respaldo ante una eventual votación. Según relató, algunos ofrecieron apoyo sin condiciones, otros lo condicionaron a que no hubiera una decisión tomada fuera del Senado y otros ya habían comprometido su voto con otro aspirante.
El legislador argumentó que una votación interna libre habría permitido definir el rumbo político de Morena ante una coyuntura que, a su juicio, incluye la presión del gobierno de Estados Unidos, la ofensiva de la ultraderecha y las elecciones intermedias de 2027. En esos comicios se renovarán 17 gubernaturas, toda la Cámara de Diputados, congresos locales y la mayoría de los ayuntamientos.
Noroña sostuvo que la controversia no se limita a nombres, sino a la relación que el Senado debe mantener con la oposición. Calificó la ruta adoptada como una presidencia de “connivencia” con la oposición y expresó preocupación por un posible avance del verticalismo dentro del movimiento.
También afirmó que ya no busca cargos dentro del Senado. Reconoció la conducción de Laura Itzel Castillo Juárez al frente de la Mesa Directiva y reivindicó su propia gestión durante el primer año de la legislatura, periodo en el que destacó la aprobación de la reforma constitucional al Poder Judicial de la Federación.
