La elección del 6 de junio de 2027 se perfila, por ahora, con Morena y sus aliados en posición dominante a escala nacional. Ese día se renovarán las 500 diputaciones federales, 17 gubernaturas, 31 congresos locales —todos excepto Coahuila— y más de 1,800 ayuntamientos y alcaldías. El bloque formado por Morena, PVEM y PT ya controla más de dos terceras partes de la Cámara de Diputados, mientras Morena es la primera fuerza en 25 de los 32 congresos estatales. La oposición llega al arranque de la contienda con organizaciones divididas y sin resolver en varios estados la viabilidad de sus alianzas.
La participación puede definir el tamaño de la ventaja
Las elecciones intermedias suelen movilizar menos votantes que una presidencial. En 2021 participó alrededor de 52% de la lista nominal, frente a cerca de 61% en 2024. Una menor concurrencia no asegura un triunfo oficialista, pero beneficia a los partidos con voto duro, estructura territorial y capacidad de movilización, tres condiciones en las que Morena conserva una ventaja frente a sus adversarios. Las mediciones recientes sitúan al bloque oficialista alrededor de la mitad del voto, aunque los resultados varían según la metodología y el tratamiento de las personas indecisas.

En 2024, Morena y sus aliados obtuvieron 54% en la elección de diputaciones. Para 2027, el escenario más probable descrito por el análisis es que mantengan al menos una mayoría simple en San Lázaro; conservar dos terceras partes de las curules también aparece como una posibilidad. Esa proporción dependerá, además del voto, de la forma en que Morena, PT y PVEM distribuyan los distritos dentro de su eventual convenio de coalición. El registro de esas alianzas deberá realizarse antes del inicio formal de las precampañas.
Los partidos ya ordenan sus candidaturas
El calendario electoral fija las precampañas entre el 4 de enero y el 12 de febrero de 2027. El registro de candidaturas irá del 22 de marzo al 3 de abril, y las campañas se desarrollarán del 4 de abril al 2 de junio. Morena ya presentó coordinadores de Defensa de la Transformación en varios estados: Nora Ruvalcaba en Aguascalientes, Pablo Gutiérrez Lazarus en Campeche, Rosi Bayardo en Colima, Imelda Castro en Sinaloa y Santiago Nieto en Querétaro. Son perfiles que podrían aparecer posteriormente en las boletas.
El PAN también comenzó a designar coordinadores, entre ellos Marco Bonilla en Chihuahua, y prevé definir candidaturas por etapas hasta noviembre. Sus estructuras locales presionan para permitir alianzas en los lugares donde una competencia separada favorezca a Morena. El PRI, por su parte, desplegó 50 Defensores de México para las 17 gubernaturas y 1,547 operadores en los 300 distritos federales, pero mantiene abierta la decisión sobre acuerdos con Acción Nacional.
Las gubernaturas ofrecen excepciones
De las 17 gubernaturas en juego, Morena gobierna actualmente 12; el PVEM administra San Luis Potosí; el PAN, Aguascalientes, Chihuahua y Querétaro; y Movimiento Ciudadano, Nuevo León. Aguascalientes y Querétaro aparecen como entidades donde el PAN parte con ventaja, aunque en Querétaro casi una cuarta parte de las personas encuestadas sigue indecisa. En San Luis Potosí, el Verde supera a Morena en mediciones recientes y, por ahora, descartó una alianza con el PRI.
Chihuahua, hoy gobernado por el PAN, muestra una ventaja de Morena en una contienda cerrada. Campeche también podría disputarse entre Morena y Movimiento Ciudadano. En Nuevo León, Mariana Rodríguez encabeza algunos escenarios frente a Tatiana Clouthier o Adrián de la Garza, aunque la intención de voto por partido favorece a Morena. En Sonora, Luis Donaldo Colosio sería competitivo, pero su candidatura aún no está definida. Para Movimiento Ciudadano, retener Nuevo León y sumar Campeche o Sonora sería su mejor escenario entre las gubernaturas en disputa.
