Morena está por definir su candidatura a la gubernatura de Chihuahua entre cuestionamientos a sus perfiles más visibles. El texto plantea que Cruz Pérez Cuéllar no debería ser postulado por las denuncias que lo vinculan con la nómina secreta del gobierno de César Duarte, pero advierte que sustituirlo por Andrea Chávez tampoco supondría una ventaja ética para el partido.

Vanessa Romero Rocha señaló en Reforma que Pérez Cuéllar y la gobernadora panista Maru Campos comparten denuncias formales y documentadas por presuntamente haber recibido recursos de esa nómina. Según la columna comentada, una eventual victoria de Morena con Cruz comprometería los principios de no mentir, no robar y no traicionar.
La alternativa inmediata en las encuestas sería Chávez, senadora con licencia. Sin embargo, ha sido cuestionada por actos anticipados de campaña de alto costo, entre ellos el traslado de una jirafa a Ciudad Juárez y brigadas médicas financiadas por empresarios vinculados con Adán Augusto López, su mentor político.
El texto sostiene que Morena enfrenta una disyuntiva entre una candidatura competitiva con mala reputación y una opción con prestigio moral, pero menor fuerza electoral. Como salida de largo plazo, propone formar cuadros de izquierda con conducta ética; en el corto plazo, no identifica una candidatura que reúna competitividad y una reputación intachable.
