Miles de fieles de la Iglesia Ni Cristo se movilizaron este martes en el área metropolitana de Manila para respaldar al senador Rodante Marcoleta, miembro de esa congregación, ante la inminente presentación de cargos por presunta malversación de 75 millones de pesos en su campaña de 2025. La Oficina del Defensor del Pueblo anunció que los cargos podrían derivar en detención inmediata sin fianza.

La protesta, que reunió a unas 8.000 personas y colapsó vías en Ciudad Quezón sin contar con permiso oficial, se produce mientras Marcoleta lidera la investigación de uno de los mayores desfalcos de fondos públicos destinados a proyectos contra inundaciones. El portavoz de la Iglesia Ni Cristo vinculó directamente la acusación contra el senador con su rol en ese caso y exigió transparencia al Gobierno.
Vínculo con el juicio político a Sara Duterte
Marcoleta enfrenta la posible detención justo antes del juicio político contra la vicepresidenta Sara Duterte, previsto para el 6 de julio. Para condenarla se requiere mayoría de dos tercios en el Senado; la absolución, solo nueve votos. El senador ha señalado que los cargos forman parte de un esfuerzo por impedir su participación en esa votación, que podría inhabilitar de por vida a la hija del expresidente Rodrigo Duterte.
Efecto en el equilibrio de fuerzas
La detención de Marcoleta se suma a la de Jinggoy Estrada y la fuga de Ronald de la Rosa, lo que reduce la influencia del clan Duterte en la Cámara alta. Aunque sus aliados aún controlan suficientes votos para complicar la destitución, la secuencia de eventos indica un debilitamiento progresivo de ese bloque. El presidente Marcos Jr. canceló citas para seguir la situación, priorizando la seguridad pública ante una movilización que, aunque pacífica, expone la fragilidad del actual equilibrio político.
