ILION, Grecia (AP).— Miles de peregrinos acudieron el jueves y durante la noche del miércoles a la iglesia de San Fanourios, en Ilion, 10 kilómetros al noroeste de Atenas, para participar en la festividad del santo patrono de lo perdido y encontrado. Los fieles llevaron panes caseros con sabor a naranja, conocidos como fanouropita, para que fueran bendecidos y después compartidos con otros feligreses.
Las peticiones abarcaron pérdidas materiales y situaciones personales: llaves extraviadas, relaciones distanciadas, enfermedades, dificultades económicas, problemas familiares y el valor necesario para afrontar una prueba. La celebración concluyó el jueves, después de congregar a devotos alrededor de mesas al aire libre y en una feria parroquial con juguetes, ropa y carne a la parrilla.

Entre los asistentes estuvo María Chanioti, de 66 años, quien participa desde su juventud en los festejos. Mientras preparaba un pastel en la cocina de sus padrinos, a pocas cuadras del templo, explicó que muchas personas recurren a San Fanourios para pedir ayuda frente al dolor. “Pero San Fanourios es generoso. Ayuda a la gente”, declaró.
Chanioti siguió la receta de su familia, con jugo de naranja recién exprimido y una pizca de nuez moscada, frente a un icono del santo y una vela de vigilia. Dijo que las peticiones suelen formularse con sinceridad y mantenerse en privado, incluso ante los seres queridos. Recordó que algunas amigas han pedido tener un nieto o que familiares jóvenes terminen la escuela con buenas calificaciones.
Para los devotos, la idea de pérdida no se limita a objetos desaparecidos. También puede referirse a aquello que falta en la vida de una persona. “Las cosas importantes en la vida son el amor, la comprensión, tener optimismo y estar libre de tristeza”, afirmó Chanioti. “Eso es más importante que el dinero”.
Una tradición con recetas familiares
El padre Nikolaos Vlavianos, quien saludó a los feligreses y bendijo sus pasteles en la iglesia, afirmó que ha escuchado solicitudes de todo tipo, desde enfermedades y bancarrota hasta dificultades para estacionar y malas rachas en el fútbol. Según el sacerdote, afrontar la pérdida dentro de la iglesia puede ofrecer a los fieles claridad moral y una fe firme.
Vlavianos también estableció un límite a las peticiones materiales. “Si alguien reza para ganar la lotería, eso no tiene ningún beneficio espiritual y no lleva a ninguna parte”, indicó. Añadió que los momentos de revelación suelen racionalizarse o descartarse como coincidencias, aunque pueden plantear a los creyentes qué tan abiertos están a vivir un milagro.
Los santos ortodoxos son considerados compañeros espirituales, modelos de valentía y fe que canalizan la oración y brindan protección. San Nicolás es asociado tradicionalmente con marineros y pescadores, mientras que Santa Paraskevi recibe oraciones por dolencias oculares. Fanourios es conocido como “El Revelador” y también es el patrono de la ciudad principal de Rodas, isla donde se descubrió hace más de 500 años un icono que lo representa como mártir cristiano.
Las celebraciones dedicadas a San Fanourios se realizan principalmente en Grecia y Chipre. Cada familia griega conserva su propia versión de la fanouropita, y los sacerdotes bendicen todas ellas. La receta difundida por la iglesia incluye harina leudante, canela, aceite vegetal, azúcar, jugo de naranja, agua, ralladura de limón, pasas y nueces. La masa se hornea a entre 170 y 180 grados durante unos 45 minutos; una vez fría, se espolvorea con azúcar glas y se corta en cuadrados. El pastel se disfruta mejor después de 24 horas.
