Meta acordó aplicar restricciones predeterminadas para adolescentes en Facebook e Instagram: un límite diario de dos horas, bloqueo de acceso entre la medianoche y las 6 de la mañana, silenciamiento de notificaciones durante el horario escolar y avisos cada 15 minutos de uso continuo. El pacto, alcanzado con una coalición bipartidista de 52 fiscales generales de Estados Unidos, aún requiere aprobación judicial e incluye un posible pago de hasta 17 mil 100 millones de dólares.
Las nuevas condiciones modifican el esquema en el que los propios usuarios debían decidir si activaban herramientas para reducir su tiempo en pantalla. Los padres podrán ajustar parte de las restricciones, pero el bloqueo nocturno y otros controles estarán configurados de forma predeterminada para los menores.

Del recordatorio voluntario a los controles predeterminados
El acuerdo llega después de que las herramientas voluntarias mostraran una adopción limitada. Durante el proceso judicial, Adam Mosseri, director de Instagram, reconoció que solo el 1.8 por ciento de los adolescentes activó inicialmente la función “Take a Break”. La cifra fue citada como evidencia de las limitaciones de depender exclusivamente de recordatorios y decisiones individuales dentro de servicios diseñados para mantener la atención.
Además de limitar el tiempo y el acceso nocturno, el pacto contempla cambios en la verificación de edad, el contenido apropiado, los controles parentales, la visibilidad de los “likes” y la disponibilidad de feeds no personalizados para menores. La aprobación judicial definirá si estas obligaciones entran formalmente en vigor.
El sueño y el horario escolar entran en la regulación
La medida se produce mientras crece la preocupación por la relación entre uso intensivo de redes sociales y bienestar adolescente. El Departamento de Salud y Servicios Humanos de Estados Unidos señala que los jóvenes que pasan más de tres horas diarias en redes sociales enfrentan el doble de riesgo de presentar problemas de salud mental, incluidos síntomas de depresión y ansiedad. El organismo estima que los adolescentes usan estas plataformas 3.5 horas al día en promedio.
Una investigación publicada en Computers in Human Behavior asoció superar las dos horas de pantallas entre semana con un aumento relevante de riesgos vinculados con la salud mental, aunque los efectos pueden variar según las características y vulnerabilidades de cada persona. Por su parte, la Academia Americana de Pediatría relaciona el uso de dispositivos cerca de la hora de dormir con menos horas y peor calidad de sueño, y recomienda evitar las pantallas durante la hora previa al descanso.
Meta pide medidas equivalentes a TikTok y YouTube
Meta también ha solicitado a TikTok y YouTube adoptar restricciones equivalentes. Su argumento es que limitar una sola aplicación no necesariamente reduce el tiempo total frente a la pantalla: un adolescente que no pueda seguir usando Instagram podría trasladarse a otro servicio. El acuerdo sitúa así el debate en la competencia entre plataformas por el tiempo disponible de los menores, mientras las nuevas reglas cuestionan prácticas centradas en maximizar sesiones, permanencia y recurrencia.
