Meta alcanzó un acuerdo con cerca de 50 estados y territorios de Estados Unidos para resolver demandas que la acusan de diseñar Facebook e Instagram de forma adictiva para niños y adolescentes. La compañía se comprometió a pagar cerca de 18.000 millones de dólares y a imponer límites diarios y nocturnos de uso para los usuarios menores de 18 años en los estados firmantes.
El pacto, anunciado el 26 de agosto, establece un máximo de dos horas diarias en Facebook e Instagram para adolescentes y bloqueará el acceso entre la medianoche y las 06:00 horas. Solo los padres podrán modificar esas configuraciones. Meta también aceptó aplicar notificaciones durante el horario escolar y otras medidas destinadas a reducir el tiempo de uso.

El acuerdo pone fin a una parte de los litigios promovidos por fiscales generales estadounidenses. Durante la tercera semana de agosto comenzó un juicio en el que 29 entidades demandaron a Meta, propietaria de Instagram y Facebook. Los estados sostienen que las plataformas incorporaron deliberadamente funciones para prolongar la permanencia de menores, aprovechando vulnerabilidades propias de su desarrollo y priorizando beneficios económicos sobre su bienestar.
La empresa había rechazado las acusaciones, pero finalmente pactó con 52 fiscales generales. El texto limita el alcance territorial de los compromisos: se aplicarán a adolescentes residentes en los estados firmantes y no crean precedente en otras jurisdicciones ni a escala internacional.
La Unión Europea reclama compromisos equivalentes
Un día después del anuncio, la Comisión Europea pidió a Meta que plantee medidas similares dentro de la Unión Europea. Thomas Regnier, portavoz comunitario para asuntos digitales, afirmó que corresponde a la empresa proponer compromisos que también protejan a los menores europeos. A diferencia del acuerdo estadounidense, Bruselas busca medidas sin un límite temporal definido; el pacto en Estados Unidos tendrá una vigencia de diez años.
Meta es investigada por la Comisión Europea desde mayo de 2024 por sospechas de que no protege suficientemente a los menores en internet. En sus conclusiones preliminares publicadas en julio, el Ejecutivo europeo exigió modificar las interfaces de Facebook e Instagram al considerar que fomentan conductas demasiado adictivas. También manifestó su insatisfacción con los controles parentales y con los mecanismos para limitar el tiempo de pantalla.
Según Brunessen Bertrand, profesora de Derecho Público de la Universidad de Rennes, el acuerdo estadounidense no tiene efectos jurídicos en Europa, aunque puede crear un contexto político favorable para que la Comisión Europea exija más a Meta. Si la compañía presenta compromisos que Bruselas considere suficientes, estos pasarían a ser jurídicamente obligatorios. Si no lo son, podría enfrentarse a sanciones de hasta el 6% de su facturación anual mundial.
La preocupación por las funciones adictivas se extiende a otras plataformas. TikTok, Snap y YouTube fueron mencionadas en el acuerdo como empresas llamadas a asumir compromisos similares. El alto comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Türk, pidió que se establezcan normas de protección para menores en todas las redes sociales. TikTok y YouTube declinaron comentar sobre la posibilidad de adoptar medidas equivalentes en Europa, mientras que Snap no respondió a las solicitudes.
