Mercosur avanza en negociaciones con Japón y Asia

Fecha:

Compartir publicación:

Los presidentes del Mercosur reafirmaron durante su reunión semestral celebrada en Paraguay su voluntad de ampliar los vínculos comerciales con Asia, en un contexto de crecientes tensiones globales. El encuentro, realizado en las afueras de Asunción, sirvió para anunciar el inicio formal de conversaciones con Japón y para repasar el estado de los diálogos ya abiertos con Canadá, India y Vietnam.

El presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva subrayó que el bloque busca acercarse a los mercados más dinámicos del planeta. “Próximamente queremos hacer lo mismo con China”, declaró. Por su parte, el mandatario paraguayo Santiago Peña resaltó el acercamiento con Emiratos Árabes Unidos, mientras que el uruguayo Yamandú Orsi, quien asumirá la presidencia pro tempore del grupo en los próximos seis meses, situó como prioridad avanzar con Canadá, Emiratos Árabes Unidos y Japón.

El posible acuerdo con Japón crearía una zona de libre comercio que abarcaría cerca de 400 millones de personas y un PIB combinado de aproximadamente 7 billones de dólares. Las dos reuniones técnicas ya celebradas entre funcionarios del Mercosur y Japón en enero y marzo de este año constituyen la base sobre la que se construirán las negociaciones formales. Orsi estimó que en pocos meses podría alcanzarse un encuentro de mayor nivel político.

Contexto de la estrategia comercial

La ofensiva hacia Asia se produce tras la entrada en vigor, en mayo pasado, del acuerdo de asociación entre el Mercosur y la Unión Europea. Ese pacto, que tardó más de dos décadas en concretarse, representa el primer gran escudo frente a la imposición unilateral de aranceles por parte de Estados Unidos. Sin embargo, su aplicación práctica aún enfrenta obstáculos internos: los países miembros siguen discutiendo cómo repartir las cuotas de exportación de productos sensibles, especialmente carne vacuna y etanol.

La diversificación geográfica responde a una lectura compartida de que la dependencia excesiva de pocos mercados aumenta la vulnerabilidad ante choques externos. En este sentido, el acercamiento simultáneo a Japón, India, Vietnam y Emiratos Árabes Unidos permite al bloque sudamericano equilibrar su matriz exportadora, hoy fuertemente orientada hacia China y Europa. Los analistas destacan que los países asiáticos ofrecen no solo mayor crecimiento demográfico y económico, sino también una menor propensión a condicionar los acuerdos comerciales a exigencias ambientales o laborales que han complicado el entendimiento con Bruselas.

Desafíos internos y proyecciones

Pese al tono optimista de las declaraciones oficiales, persisten tensiones domésticas. La distribución de las cuotas europeas ha generado fricciones entre Argentina y Brasil, los dos mayores exportadores agropecuarios del bloque. Uruguay y Paraguay, por su parte, insisten en que cualquier nuevo acuerdo debe contemplar mecanismos de compensación para los socios más pequeños. Orsi dejó claro que su gestión semestral priorizará resolver estos cuellos de botella antes de cerrar nuevos capítulos comerciales.

El calendario previsto contempla que las conversaciones con Japón avancen durante el segundo semestre de 2026, con posibles rondas técnicas en Tokio y Montevideo. Paralelamente, el Mercosur busca concluir los estudios de factibilidad con India y Vietnam antes de fin de año. En el caso de Canadá, las negociaciones ya se encuentran en fase avanzada y podrían desembocar en un acuerdo marco antes de 2027.

Desde una perspectiva más amplia, la estrategia del Mercosur refleja un cambio estructural en la política comercial sudamericana. Tras años de relativo estancamiento, el bloque retoma el impulso aperturista que caracterizó la década de 1990, aunque ahora con mayor énfasis en Asia-Pacífico y menor dependencia de acuerdos Norte-Sur tradicionales. El éxito de esta apuesta dependerá tanto de la capacidad de resolver las disputas internas sobre cuotas como de la habilidad para negociar textos equilibrados que maximicen el acceso a mercados sin sacrificar sectores sensibles.

Los datos económicos respaldan la urgencia de esta diversificación: el comercio intrarregional del Mercosur representa apenas el 15 % del total, mientras que Asia concentra ya más del 35 % de las exportaciones conjuntas. Un acuerdo con Japón podría elevar esa participación y ofrecer nuevas oportunidades para sectores industriales y de servicios que hasta ahora han tenido escasa penetración en el mercado japonés.

Artículos relacionados

El verano más cálido de la historia reciente deja a España con una reserva de agua muy desigual

España ha cerrado el verano meteorológico de 2026 con temperaturas y niveles de precipitación excepcionales

La revisión de la licencia del Algarrobico abre un nuevo frente judicial contra el alcalde de Carboneras

La asociación para la defensa y conservación del patrimonio cultural, histórico, territorial y medioambiental de Carboner

El hallazgo de coca en Tela amplía el desafío antidrogas de Honduras más allá de Colón y Olancho

La localización de aproximadamente 70.000 arbustos de presunta hoja de coca en la aldea Pajuiles, municip

La peste porcina africana convierte a Japón y México en una factura de 350 millones para el cerdo español

La peste porcina africana ha dejado de ser únicamente una emergencia sanitaria para convertirse en un problema comercial de primer or