En los mercados tradicionales de Toluca, el té de canela con piloncillo sigue siendo una bebida caliente habitual en puestos y alacenas del centro histórico durante los meses fríos, donde familias lo buscan por su calor, dulzura y confort, sobre todo para niños y adultos.

La infusión se prepara con varas de canela, trozos de piloncillo y, en ocasiones, cáscara de cítricos. Su presencia en Toluca responde a una costumbre culinaria local vinculada con ingredientes típicos del Estado de México y transmitida de generación en generación.
Ingredientes y uso tradicional
La Secretaría de Agricultura del Gobierno de México reconoce la relevancia de la canela y el piloncillo en bebidas tradicionales de distintas regiones del país, entre ellas el atole blanco, el tejuino y el cacahuatole. En esas preparaciones, la canela aporta aroma y el piloncillo funciona como endulzante, una lógica que también se observa en el té consumido en Toluca.
Las fuentes institucionales señalan que el piloncillo es un dulce sólido derivado del jugo de caña de azúcar, mientras que la canela es la corteza aromática de Cinnamomum zeylanicum. En el uso cotidiano mexicano, ambos ingredientes han formado parte de bebidas calientes y de rituales gastronómicos compartidos.
Preparación habitual
Para hacerlo, se hierve agua y se agregan las varas de canela durante ocho a diez minutos. Después se incorpora el piloncillo y se mezcla hasta que se disuelva por completo; si se desea, se añade cáscara de naranja o mandarina, bien lavada, antes de dejar reposar la bebida cinco minutos y servirla caliente.
La UNAM ha registrado el uso de la canela en infusiones como parte de prácticas médicas y rituales populares. El Archivo de la Medicina Tradicional Mexicana describe el té de canela como una bebida utilizada para calentar y reconfortar, y le atribuye de forma experimental algunas propiedades, como actividad antibiótica y antiinflamatoria.
En tesis académicas sobre rituales alimentarios se documenta además que, durante novenarios y celebraciones comunitarias, es común repartir café o té acompañado de pan dulce. En ese contexto, el té de canela con piloncillo mantiene presencia en reuniones familiares y comunitarias, especialmente en temporada invernal.
