El inicio del ciclo escolar 2026-2027 vuelve a colocar la elección universitaria en el centro de las decisiones de miles de estudiantes y familias. En ese contexto, el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) difundió una actualización sobre los ingresos promedio de las licenciaturas en México, en la que Matemáticas aparece como la carrera mejor pagada, por encima de Medicina, que había ocupado el primer lugar durante los últimos tres años.
De acuerdo con la comparación del IMCO, los salarios mensuales promedio entre las carreras con mayores ingresos oscilan entre 24 mil 983 y 29 mil 887 pesos. La diferencia frente a las licenciaturas ubicadas en la parte baja del listado, cuyos ingresos medios van de 15 mil 934 a 17 mil 973 pesos mensuales, alcanza cerca de 14 mil pesos al mes.
Matemáticas encabeza el ranking de ingresos
Matemáticas registra un ingreso mensual promedio de 29 mil 887 pesos, según los datos publicados por el instituto. Con ello supera a Medicina, que se ubicó en segundo lugar con 27 mil 823 pesos mensuales. El cambio es relevante porque rompe una tendencia de tres años en la que la formación médica había encabezado la clasificación de remuneraciones promedio.
Después aparecen Finanzas, con 27 mil 190 pesos; Arquitectura, con 26 mil 822; y Ciencias Políticas, con 26 mil 95 pesos. También figuran Electrónica y Mecánica, con 25 mil 953 pesos; Construcción e Ingeniería Civil, con 25 mil 603; Diseño Industrial, de Moda e Interiores, con 25 mil 503; Planeación, Evaluación e Investigación Educativa, con 25 mil 490; y Ciencias Computacionales, con 24 mil 983 pesos.

La presencia de disciplinas cuantitativas, financieras, tecnológicas y de ingeniería entre los primeros puestos apunta a una demanda sostenida de perfiles capaces de analizar datos, diseñar sistemas, gestionar recursos y resolver problemas especializados. Sin embargo, el salario promedio no representa una garantía de ingreso individual: depende de factores como la región, la experiencia, el sector de contratación, la modalidad de empleo y el nivel de especialización alcanzado.
Educación, atención social y servicios, en la parte baja
En el extremo inferior de la lista se encuentra Diseño Curricular y Pedagogía, con un salario mensual promedio de 15 mil 934 pesos. Le siguen Orientación Educativa, con 16 mil 240 pesos, y Trabajo y Atención Social, con 16 mil 266 pesos. Ciencias Sociales registra 17 mil 56 pesos, mientras que Sociología y Antropología alcanza 17 mil 137 pesos mensuales.
También aparecen Terapia y Rehabilitación, con 17 mil 141 pesos; Gastronomía y Servicios de Alimentos, con 17 mil 532; Formación Docente y Preescolar, con 17 mil 620; Nutrición, con 17 mil 773; y Literatura, con 17 mil 973 pesos. Estas cifras no miden el valor social de las profesiones ni la calidad de la preparación académica, sino los ingresos promedio observados entre quienes participan en el mercado laboral.
La brecha salarial exhibe una diferencia estructural entre campos profesionales. Las áreas educativas, sociales, culturales y de cuidados suelen tener una elevada relevancia pública, pero enfrentan mercados laborales con presupuestos limitados, alta concentración de empleos en instituciones públicas o pequeñas organizaciones y menores márgenes de contratación. En contraste, actividades vinculadas con finanzas, tecnología, infraestructura y análisis especializado suelen integrarse a sectores con mayor capacidad de pago.
Datos para decidir, no una fórmula automática
El IMCO señaló que el propósito de sus listados es aportar evidencia para que las personas jóvenes puedan tomar decisiones informadas al elegir una licenciatura y anticipar el ingreso promedio que podrían obtener al incorporarse al mercado de trabajo. La información se construye con datos de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo, elaborada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía.
La metodología considera licenciaturas clasificadas por campo amplio, campo específico, campo detallado y campo unitario. Esta desagregación permite comparar trayectorias formativas con mayor precisión, aunque también obliga a leer los resultados con cautela: dentro de una misma área puede haber diferencias importantes entre egresados, especialidades, universidades, entidades federativas y tipos de empresa.
Para quienes regresan a clases o preparan su ingreso a la universidad, la remuneración es un indicador relevante, pero no el único. La elección profesional también involucra afinidad con la disciplina, habilidades, posibilidades de actualización, condiciones de trabajo y perspectivas de empleo en el lugar donde se busca ejercer. La nueva posición de Matemáticas ilustra que las competencias analíticas ganan peso en la economía, mientras que la persistencia de brechas en educación y cuidados mantiene abierto el debate sobre la valoración laboral de actividades esenciales para el desarrollo social.
