La Marcha del Orgullo que se realizará el 27 de junio en Ciudad de México reúne a cerca de 800 mil personas en un ambiente festivo con carros alegóricos, música y marcas gay-friendly. Sin embargo, el análisis del libro “La Revolución del Orgullo” de Roberto González Villarreal demuestra que este evento no continúa el Movimiento de Liberación Homosexual (MLH) de los años setenta, sino que se ha integrado al modelo económico de acumulación de capital.

Ruptura con el MLH
El MLH, integrado por grupos como el Frente Homosexual de Acción Revolucionaria y Lambda, surgió en un contexto de represión estatal tras 1968 y 1971. Sus acciones buscaban eliminar la discriminación, rechazar la patologización de la homosexualidad y cuestionar el sistema capitalista. El movimiento se disolvió en los ochenta por tensiones internas y falta de recursos, pero abrió visibilidad sin organizar las marchas de orgullo posteriores.
Cooptación actual
Hoy la marcha prioriza el consumo y la visibilidad comercial sobre la crítica estructural. Partidos, empresas e influencers participan sin cuestionar cómo las identidades disidentes se convierten en mercancía. Esta agenda valida el sistema que el MLH pretendía transformar, dejando de lado la resistencia colectiva frente a la opresión económica y política que aún afecta a las poblaciones LGBTTTIQ+.
El libro revela que la actual narrativa de continuidad es una construcción de los últimos 25 años que oculta el giro desde la liberación radical hacia la integración al mercado.
