El ex eurodiputado Florent Marcellesi sostiene que expresiones como “matar dos pájaros de un tiro” o “eres un cerdo” normalizan el maltrato hacia los animales y propone alternativas más respetuosas. En su libro Una lengua sin maltrato, presentado el 30 de junio, argumenta que el lenguaje no solo refleja una relación desequilibrada con la naturaleza, sino que la refuerza.
Marcellesi señala que estas frases, arraigadas en el castellano, toleran la explotación animal y se extienden al trato entre humanos. Al comparar migrantes con “animales” o palestinos con “cucarachas”, el lenguaje permite justificar violencia, una práctica que también aparece en el machismo, el racismo y la homofobia.

Conexión entre lenguaje y violencia
El autor vincula esta dinámica con precedentes históricos como el Holocausto, donde términos como “ratas” o “piojos” precedieron a la deshumanización sistemática. En la actualidad, advierte que la animalización de grupos vulnerables facilita su exclusión social. Esta observación se apoya en el análisis de discursos políticos recientes y en la persistencia de insultos basados en animales en estadios de fútbol o comentarios sexistas.
Propuestas concretas y límites del cambio
Marcellesi ofrece sustituciones como “cuidar a dos pájaros de una tirita” o “listo como un pájaro”, basadas en datos científicos sobre la inteligencia animal. Sin embargo, aclara que su objetivo no es imponer una reforma lingüística total, sino iniciar una reflexión colectiva que, como ocurrió con el lenguaje sexista, avance de forma gradual. La alta sensibilidad ambiental en España, según el autor, podría acelerar esta evolución.
El texto subraya que un lenguaje más preciso no solo beneficiaría a los animales, sino que mejoraría el trato entre personas al eliminar mecanismos de deshumanización ya documentados en múltiples contextos sociales.
