La serie mexicana Mal de amores, disponible en Netflix, se distancia del romance de época convencional al colocar la autonomía de su protagonista por encima de la elección amorosa. Ambientada en el México de la Revolución, la historia sigue a Emilia Sauri, una joven poblana criada en una familia liberal que aspira a estudiar y ejercer la medicina, una meta excepcional para las mujeres de su tiempo.

Una protagonista entre el amor y su propio destino
Interpretada por Renata Vaca, Emilia queda dividida entre Daniel Cuenca, su primer amor convertido en revolucionario, y Antonio Zavalza, un médico comprometido con la búsqueda de la paz. Sin embargo, el conflicto principal no consiste en determinar con quién terminará, sino en establecer qué deberá enfrentar para decidir por sí misma su futuro.
Ese enfoque transforma la serie en algo más que una narración romántica. El amor funciona como parte del conflicto, pero comparte el centro con la ambición profesional, la independencia y las restricciones sociales impuestas a las mujeres. La Revolución mexicana sirve así como escenario de cambios colectivos y, al mismo tiempo, como marco para la batalla íntima de una mujer que se niega a aceptar un destino definido por otros.
La producción adapta la novela homónima de Ángeles Mastretta. Catalina Mastretta, hija de la escritora, leyó el libro a los 12 años y durante décadas imaginó llevarlo a la pantalla. Finalmente, asumió la adaptación y la producción de la serie, además de compartir la dirección con Humberto Hinojosa. La participación de Mastretta añade una conexión directa con la obra original y refuerza la apuesta por preservar el conflicto central: la búsqueda de libertad en una época que limitaba las decisiones femeninas.
