Dejar el celular conectado toda la noche no daña por sí mismo a los equipos actuales: la tecnología de carga inteligente interrumpe el proceso cuando la batería alcanza el 100%, según Samsung. El cargador puede activarse de forma ocasional para mantener ese nivel mediante cargas de mantenimiento.

El principal cuidado está en la temperatura. Cargar el teléfono debajo de mantas, almohadas o sobre superficies blandas puede elevar el calor del equipo y acelerar la degradación de la batería con el tiempo. Las cargas de mantenimiento constantes también pueden generar estrés térmico, aunque el daño no sería representativo.
Los expertos recomiendan activar la protección de carga para que el dispositivo complete la batería antes de despertar, evitar zonas que retengan calor y utilizar accesorios certificados, como el cargador original o productos de marcas confiables.
