Las interrupciones eléctricas registradas en México durante 2026 no responden a una sola causa ni, en su mayoría, a apagones generalizados. Los reportes de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) identifican daños en líneas de transmisión, fallas de transformadores, sobrecargas, fenómenos meteorológicos, tareas de mantenimiento, problemas operativos y presuntos actos de vandalismo.
Infraestructura crítica bajo presión
El incidente más reciente ocurrió entre el 31 de agosto y el 1 de septiembre, cuando dos líneas de alta tensión de 400 kilovoltios quedaron fuera de servicio y afectaron a usuarios de Chiapas, Quintana Roo, Yucatán y Campeche. La CFE atribuyó los daños a vandalismo y reportó la restitución total del suministro.
La región peninsular concentró varios de los eventos más relevantes. En junio, daños en el aislamiento de líneas en Campeche fueron calificados como inéditos para la red regional. Días antes, la avería de un transformador en Quintana Roo provocó otra interrupción. El 4 de junio, dos líneas entre Escárcega y Ticul salieron de operación durante 19 minutos, afectando 579 megavatios de carga en Quintana Roo y Yucatán.

El 19 de junio, la salida simultánea de dos centrales privadas en las regiones Sureste y Peninsular afectó a 119 mil 323 usuarios y 170 megavatios de carga. Para estabilizar el sistema fue necesario incorporar generación adicional, una señal de que las fallas locales pueden elevar rápidamente la presión sobre la red cuando existen pocas alternativas de respaldo.
Clima y mantenimiento agravan los cortes locales
En mayo, lluvias intensas, vientos y descargas atmosféricas interrumpieron el servicio en Hidalgo, San Luis Potosí, Tamaulipas y Veracruz. También se reportaron sobrecargas de transformadores en Coatzacoalcos durante la temporada de altas temperaturas y desbalances de fase en Tabasco. La CFE sostiene que tormentas, ramas, frentes fríos y contacto de fauna explican numerosos cortes de alcance limitado.
Entre enero y junio, la empresa informó una reducción de 39% en las interrupciones frente al mismo periodo de 2024. Para contener los riesgos, reforzó el mantenimiento con la poda de más de 2.7 millones de árboles, el reemplazo de apartarrayos y revisiones de conexiones eléctricas.
