Linares presenta este 29 de agosto de 2026 una calidad del aire calificada como buena, con una concentración de partículas PM2.5 de 18 microgramos por metro cúbico y un Índice de Calidad del Aire referido a Partículas (ICAP) de 36. El registro indica una baja presencia de contaminantes en la atmósfera durante la jornada, en un contexto en que las condiciones pueden cambiar a lo largo del día.

De acuerdo con la escala del ICAP, los valores entre 0 y 99 corresponden a una condición buena. El indicador se utiliza para medir la contaminación por material particulado respirable MP10 y para definir situaciones de alerta, preemergencia o emergencia ambiental. Los niveles de 100 a 199 se consideran regulares; entre 200 y 299, alerta; entre 300 y 499, preemergencia; y desde 500, emergencia.
Las partículas MP10 son aquellas con un diámetro inferior a 10 micrómetros y superior a 2,5 micrómetros. Pueden originarse en fuentes móviles y estacionarias, así como en procesos naturales o actividades humanas, entre ellas la combustión en vehículos, industrias, fundiciones, plantas de energía y la quema no controlada.
El reporte sitúa la situación de Linares dentro de un panorama nacional de avances y persistentes brechas ambientales. Un análisis publicado en 2025 por la revista Atmosphere, elaborado con participación de la Universidad de Chile, el Centro de Ciencia del Clima y la Resiliencia, el Ministerio del Medio Ambiente y la Universidad del Desarrollo, señaló una mejora notoria de la calidad del aire en Chile durante las últimas dos décadas, especialmente por la reducción de contaminantes como el PM2.5.
Sin embargo, el estudio advirtió que continúan diferencias relevantes entre regiones. En el sur de Chile, el uso intensivo de leña húmeda sigue siendo una de las principales fuentes de contaminación atmosférica. Kevin Basoa, del CR2, indicó que la regulación sobre la leña aún no se aplica plenamente en esa zona y que este combustible mantiene un vínculo cultural y cotidiano con numerosas comunidades.
Las condiciones geográficas y la estabilidad atmosférica asociada al Pacífico también dificultan la dispersión de contaminantes en determinadas áreas del país. A ello se suman las llamadas zonas de sacrificio del norte y centro de Chile, donde, pese a la disminución general de los niveles de dióxido de azufre, todavía se registran episodios agudos de contaminación, particularmente en localidades como Coronel y Talcahuano.
Para los días clasificados como buenos, el reporte recuerda restricciones aplicables en la Región Metropolitana. Entre ellas figura la prohibición de usar calefactores a leña, salvo los de pellet, en la provincia de Santiago y en las comunas de San Bernardo y Puente Alto, además del control de humos visibles provenientes de calefactores.
También se mantiene la restricción permanente para vehículos sin sello verde dentro del Anillo Américo Vespucio y para determinados dígitos fuera de ese perímetro, de lunes a viernes. Las motocicletas inscritas antes del 1 de septiembre de 2010 y algunos vehículos con sello verde inscritos antes del 1 de septiembre de 2011 igualmente están sujetos a restricciones permanentes según sus dígitos de patente.
Las recomendaciones generales incluyen preferir el transporte público o compartir automóvil, mantener al día la revisión de gases de los vehículos, no quemar hojas ni basura y evitar fumar en espacios cerrados. Para quienes utilizan calefacción a leña, se aconseja emplear siempre leña seca, con menos de 25% de humedad, mantener abierto el tiraje tras encender o recargar el equipo y revisar que no haya humo visible en la salida del calefactor.
