La Liga Árabe acusó a Israel de aplicar discriminación contra sus ciudadanos árabes por motivos de identidad y afiliación nacional, y denunció planes para aumentar la presencia judía en Galilea y el Néguev, dos regiones con mayoría árabe. El señalamiento fue formulado por el secretario general del organismo panárabe, Nabil Fahmy, en un comunicado difundido este lunes desde El Cairo.
La organización, integrada por 22 Estados, sostuvo que las iniciativas denunciadas no constituyen hechos aislados. Según Fahmy, se insertan en una política israelí más amplia orientada a imponer nuevas realidades sobre el terreno, principalmente mediante la expansión de asentamientos y el debilitamiento de las bases para un Estado palestino.

Críticas a los planes atribuidos a Smotrich
Fahmy mencionó específicamente al ministro de Finanzas de Israel, Bezalel Smotrich, dirigente del partido ultraderechista Sionismo Religioso. La Liga Árabe le atribuyó planes de campaña que contemplarían la construcción de nuevos asentamientos y la creación de nuevas comunidades judías en Galilea y el Néguev, con el objetivo de incrementar el número de judíos en ambas zonas.
El secretario general afirmó que el carácter de esos proyectos supondría una discriminación basada en la identidad y la pertenencia nacional. En su declaración, consideró que las propuestas muestran una escalada de tendencias racistas dentro de la sociedad israelí y consolidan, según su posición, una política de exclusión en perjuicio de los principios de igualdad y de los derechos de los ciudadanos árabes de Israel.
Advertencia sobre su conversión en política pública
Fahmy también alertó sobre las consecuencias sociales y políticas que, a juicio de la Liga Árabe, tendría institucionalizar esas tendencias y convertirlas en políticas públicas. Su advertencia se centró en los efectos que tales medidas podrían tener sobre las comunidades árabes de las dos regiones y sobre el marco político más amplio al que vinculó los planes denunciados.
En ese contexto, el máximo responsable de la organización panárabe condenó la expansión de los asentamientos israelíes en Cisjordania ocupada. Según el comunicado, esa política debilita los fundamentos de un futuro Estado palestino y amenaza las posibilidades de alcanzar una solución política justa y duradera para el conflicto palestino-israelí.
La nota de la Liga Árabe recogió las acusaciones contra los planes atribuidos a Smotrich, pero no incluyó una respuesta de las autoridades israelíes ni del ministro de Finanzas a las declaraciones de Fahmy.
