El gobierno capitalino mantendrá la prohibición de venta de alcohol para llevar durante el partido entre México y Ecuador, replicando la estrategia que ya aplicó en el encuentro previo contra Chequia. La restricción entrará en vigor desde las 15:00 del 30 de junio hasta las 7:00 del 1 de julio en el perímetro A del Centro Histórico y las colonias Centro, Tabacalera, Juárez, San Rafael y Cuauhtémoc.

El secretario de Gobierno, César Cravioto, justificó la continuidad de la medida al señalar que su primera aplicación redujo incidentes relacionados con el consumo excesivo. Además, se reforzará la vigilancia en vía pública para impedir la venta ilegal de cerveza y licores, independientemente de su graduación alcohólica.
Efectividad comprobada y enfoque preventivo
La decisión evidencia una política pública guiada por resultados concretos: al constatar menor alteración del orden durante el partido anterior, las autoridades optan por repetir el esquema en lugar de ensayar nuevas fórmulas. Esta continuidad reduce riesgos operativos y envía una señal clara de que la restricción temporal forma parte de un protocolo estandarizado para eventos deportivos de alto impacto.
Balance entre festejo y control
La medida busca preservar la seguridad sin anular la experiencia de los aficionados, limitando únicamente la venta para llevar en comercios específicos. Al combinar prohibición comercial con mayor presencia policial, el gobierno prioriza la prevención de aglomeraciones problemáticas en zonas históricas de alta densidad, donde el consumo en la calle suele escalar con rapidez durante partidos de selección.
