El papa León XIV expresó este viernes su pesar por el fallecimiento del rey Harald V de Noruega y envió sus condolencias al nuevo monarca, Haakon VIII. En un telegrama dirigido al Palacio Real de Oslo, el pontífice trasladó su “más sincero pésame” a la familia real y al conjunto del pueblo noruego.
La comunicación fue difundida el 28 de agosto desde Ciudad del Vaticano, después de conocerse la muerte del soberano noruego. El mensaje papal estuvo dirigido específicamente a Haakon VIII, identificado como el nuevo rey de Noruega tras el fallecimiento de su padre.

En el telegrama, León XIV destacó los “múltiples años de dedicado servicio al Reino” de Harald V. El papa añadió que esperaba que ese servicio siguiera dando fruto y aseguró sus oraciones por el descanso eterno del monarca fallecido.
El pontífice también extendió el mensaje más allá de la familia real y pidió consuelo para la nación noruega y para quienes lamentan la pérdida. En concreto, invocó de corazón las bendiciones de Dios, “de consolación y paz”, sobre el país y sobre todos los afectados por el fallecimiento.
La declaración se limitó a expresar la cercanía espiritual del papa ante la muerte del rey y a reconocer públicamente su trayectoria de servicio al Reino. El telegrama fue enviado al Palacio Real de Oslo como comunicación oficial dirigida al nuevo jefe de Estado noruego.
