Un obstáculo educativo con efectos directos
La ampliación de las sanciones estadounidenses contra Irán ha obligado a suspender dentro del país varios exámenes indispensables para acceder a universidades extranjeras. El Educational Testing Service canceló las pruebas TOEFL y GRE, utilizadas por estudiantes que aspiran a programas de grado y posgrado en inglés. Duolingo también dejó de ofrecer su examen de dominio del idioma a ciudadanos iraníes que no puedan registrarse con documentos de otro país.
Las nuevas medidas suspendieron la Licencia General G, que permitía mantener determinados servicios educativos pese a las sanciones. El ETS confirmó las cancelaciones, aunque señaló que los iraníes todavía pueden viajar al extranjero para examinarse. Duolingo indicó que la restricción afecta tanto a quienes realizan la prueba desde Irán como a quienes utilizan documentos de identidad emitidos por el Gobierno iraní fuera del país.

Para muchos estudiantes, la alternativa implica asumir gastos que resultan inalcanzables en una economía marcada por la depreciación de la moneda, la inflación, el desempleo y la escasez de combustible. Turquía y Armenia aparecen como destinos posibles, pero el transporte, el alojamiento y las tasas de examen pueden superar los ingresos anuales de familias enteras.
Los testimonios recogidos muestran que el impacto no se limita a un trámite académico. Estudiantes que llevaban meses preparándose han perdido fechas, dinero y oportunidades de admisión. Algunos consideran que las restricciones castigan precisamente a quienes buscan relacionarse con el exterior y construir una vida fuera del control político y económico iraní.
El caso de Amir resume una cadena de bloqueos: primero enfrentó la prohibición estadounidense de viajar, después la suspensión del IELTS por las restricciones bancarias y más tarde retrasos del TOEFL causados por protestas, cortes de internet y la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán. Cuando finalmente esperaba presentarse al examen, también fue cancelado.
Teherán sostiene que las sanciones demuestran que Washington considera objetivo a toda la población iraní. Analistas y estudiantes cuestionan, además, que estas medidas puedan modificar la conducta del Gobierno iraní. Su efecto inmediato, según los testimonios, es reducir la movilidad y las oportunidades de ciudadanos comunes, mientras los responsables políticos permanecen fuera del alcance directo de la medida.
