Las mujeres han generado el 55% del nuevo empleo registrado en Córdoba durante la última década, según los datos de afiliación a la Seguridad Social correspondientes a julio de 2026. La provincia cuenta con 314.326 afiliados, 36.979 más que hace diez años, y la afiliación femenina alcanza ya las 149.770 personas, un 16% más que en 2016.
El crecimiento ha elevado el peso de las mujeres hasta el 48% del mercado laboral cordobés, frente al 47% que representaban hace una década. Los hombres suman 164.555 afiliados, tras incorporar 16.797 en el mismo periodo, un aumento del 11%. La diferencia entre ambos colectivos se sitúa ahora en 14.785 afiliaciones, frente a las 18.169 de 2016, por lo que la brecha se ha reducido cerca de un 19% en diez años.

El régimen general concentra el avance
La reducción de las distancias es más visible en el régimen general. Córdoba registra 215.015 afiliados en esta modalidad, 57.440 más que hace diez años, lo que supone un crecimiento del 36%. Las mujeres reúnen 104.401 afiliaciones, 32.054 más que en 2016, con una subida del 44%. Entre los hombres, el aumento ha sido de 25.386 afiliados, un 30%, hasta alcanzar los 110.613.
La presencia femenina también ha aumentado entre los trabajadores autónomos. En julio de 2026 había 54.907 personas inscritas en este régimen, 489 más que un año antes, un incremento interanual del 1%, y alrededor de un 7% más que hace una década. Las mujeres representan 19.512 afiliaciones, 199 más en un año y un 16% más que diez años atrás. Los hombres autónomos ascienden a 35.395, con 291 incorporaciones en el último año y un crecimiento del 3% en la década.
UGT ha valorado positivamente el avance de las trabajadoras, aunque ha advertido de que el aumento de la afiliación no elimina las desigualdades laborales. Paqui Haro, secretaria de Igualdad del sindicato, ha señalado que las mujeres siguen soportando en mayor medida los contratos precarios, las jornadas reducidas y los salarios más bajos.
Según UGT, más del 70% de los contratos a tiempo parcial en Córdoba están firmados por mujeres y la brecha salarial anual se sitúa cerca del 20%. La organización relaciona esta situación con la persistencia de los cuidados sobre las mujeres y con la falta de recursos suficientes para la conciliación. También ha indicado que una parte importante de la nueva afiliación femenina se concentra en actividades como el comercio, la hostelería y la ayuda a domicilio, sectores que, según el sindicato, presentan peores condiciones laborales.
CCOO coincide en considerar positivo el incremento de la presencia femenina, pero sostiene que la igualdad no puede medirse únicamente por el número de afiliaciones. Cristina Soler, secretaria de Mujer e Igualdad de la organización, ha destacado la contribución de la reforma laboral, la subida del salario mínimo, los planes de igualdad y las auditorías salariales a la reducción de la precariedad estructural.
Soler ha advertido, no obstante, de que en algunos casos el aumento de afiliaciones responde a situaciones de pluriactividad. Según ha explicado, hay trabajadoras que acumulan dos o tres contratos de pocas horas para alcanzar un salario mínimo a final de mes. CCOO cita los últimos datos del IECA, que sitúan la brecha salarial de Córdoba en el 23,7% y la parcialidad femenina en el 25,9%. El sindicato añade que el 83,6% de las excedencias solicitadas durante el último año para cuidar a familiares correspondieron a mujeres.
