La tecnología redefine el acceso al crédito para las PyMEs mexicanas y reduce la brecha financiera

Fecha:

Compartir publicación:

Las herramientas tecnológicas están modificando la forma en que las pequeñas y medianas empresas mexicanas pueden demostrar su capacidad de pago. De acuerdo con líderes del sector fintech, cerca de nueve de cada diez PyMEs que antes no contaban con financiamiento ya pueden acceder a algún tipo de crédito mediante modelos basados en datos operativos, sin que el objetivo sea aumentar de manera indiscriminada su nivel de endeudamiento.

El cambio responde a una limitación histórica del sistema financiero. Durante años, los bancos evaluaron a las empresas a partir de estados financieros dictaminados, proyecciones formales, departamentos contables y un historial bancario prolongado. Esos requisitos pueden ser habituales para una corporación, pero resultan difíciles de cumplir para negocios que concentran en una misma persona las funciones de dirección, ventas, administración y cobranza.

El problema no siempre es la falta de capacidad de pago

Una papelería, un taller mecánico o una fonda pueden registrar ingresos constantes, pagar puntualmente a sus proveedores y mantener una operación estable sin contar con la estructura documental que exige la banca tradicional. La consecuencia es una paradoja: empresas con actividad económica comprobable quedan fuera del crédito formal porque la información que generan no está organizada bajo el formato convencional de una institución financiera.

En el marco de la vigésima Convención Nacional de la Asociación de Sociedades Financieras de Objeto Múltiple (ASOFOM), Carlos Marmolejo, CEO y cofundador de Finsus, señaló que 87.6% de las PyMEs del país permanece sin acceso al crédito. Su diagnóstico es que el mercado ha utilizado una misma vara para negocios con tamaños, estructuras y niveles de formalización muy distintos.

La cifra expone una brecha que va más allá de la disponibilidad de recursos. La falta de financiamiento limita la compra de inventario, la renovación de equipo, la contratación de personal y la capacidad de responder a temporadas de mayor demanda. También puede obligar a los negocios a recurrir a préstamos informales, aceptar condiciones más costosas o frenar inversiones que mejorarían su productividad.

Del expediente contable al rastro digital

La propuesta fintech consiste en sustituir parte del expediente tradicional por la huella digital que deja la operación diaria de una empresa. Los pagos recibidos mediante terminales punto de venta, las transferencias a proveedores y la facturación electrónica registrada ante el Servicio de Administración Tributaria (SAT) permiten observar el comportamiento real de un negocio con mayor rapidez.

La inteligencia artificial y los algoritmos de análisis de datos pueden identificar patrones de ventas, regularidad en los cobros, concentración de clientes, ciclos de pago y capacidad para asumir una obligación. No se trata únicamente de reunir más información, sino de utilizar datos que estén directamente vinculados con el funcionamiento de la empresa y que, en muchos casos, ya existan aunque el propietario nunca los haya presentado en una sucursal bancaria.

Este enfoque reduce una fricción relevante: el tiempo entre la solicitud y la respuesta. Finsus afirma que actualmente otorga créditos empresariales de entre 500 mil y 7.5 millones de pesos en menos de 48 horas, mediante un proceso completamente digital. Para una PyME, esa velocidad puede ser determinante cuando necesita reponer mercancía, cubrir una orden de compra o aprovechar una oportunidad comercial de corto plazo.

Más acceso no significa más deuda

El principal desafío del modelo es evitar que la inclusión financiera se confunda con una colocación indiscriminada de préstamos. Un crédito aprobado con rapidez puede ser útil para una empresa con ingresos previsibles, pero convertirse en una carga si los flujos son estacionales, demasiado concentrados o insuficientes para cubrir el servicio de la deuda.

Marmolejo sostuvo que el propósito no es pedir menos evidencia, sino aceptar evidencia distinta. Esa distinción es importante: analizar transacciones y facturación puede mejorar la evaluación, pero no elimina la necesidad de medir riesgos. La tecnología debe ayudar a calcular cuánto puede sostener cada negocio, en qué plazo y bajo qué condiciones, en lugar de utilizar la automatización como justificación para ampliar el crédito sin una lectura completa de la operación.

La calidad de los datos será decisiva. Una empresa que cobra y paga electrónicamente construye un historial verificable; otra que opera principalmente en efectivo puede seguir enfrentando dificultades, aun cuando sea rentable. También será necesario revisar cómo se corrigen errores en los registros, cómo se explican las decisiones automatizadas y qué mecanismos existen para que el empresario cuestione una evaluación desfavorable.

El nuevo historial financiero se construye todos los días

El crecimiento de las cuentas digitales entre empresas puede producir un efecto acumulativo. Cada pago a un proveedor, factura emitida o cobro procesado aporta información que, con el tiempo, permite perfilar mejor la actividad del negocio. De esta forma, la relación financiera deja de depender exclusivamente de un documento presentado al solicitar un préstamo y comienza a formarse a partir del comportamiento cotidiano.

Finsus reporta más de 750 mil clientes y se presenta como la Sociedad Financiera Popular (Sofipo) con la cartera más grande del país; alrededor de 90% de sus clientes corresponde a empresas y PyMEs. Estos datos muestran la escala que pueden alcanzar las instituciones financieras no bancarias cuando combinan canales digitales, análisis automatizado y productos dirigidos a segmentos tradicionalmente desatendidos.

La expansión de este modelo puede presionar a la banca a modernizar sus criterios y a competir no solo en tasas, sino también en velocidad, accesibilidad y comprensión de la realidad operativa de los pequeños negocios. Para que la promesa de inclusión se consolide, el mercado tendrá que equilibrar innovación, protección de datos, transparencia y disciplina crediticia. El acceso será verdaderamente sostenible cuando la tecnología permita reconocer negocios viables sin convertir sus flujos futuros en una deuda difícil de pagar.

Artículos relacionados

El verano más cálido de la historia reciente deja a España con una reserva de agua muy desigual

España ha cerrado el verano meteorológico de 2026 con temperaturas y niveles de precipitación excepcionales

La revisión de la licencia del Algarrobico abre un nuevo frente judicial contra el alcalde de Carboneras

La asociación para la defensa y conservación del patrimonio cultural, histórico, territorial y medioambiental de Carboner

El hallazgo de coca en Tela amplía el desafío antidrogas de Honduras más allá de Colón y Olancho

La localización de aproximadamente 70.000 arbustos de presunta hoja de coca en la aldea Pajuiles, municip

La peste porcina africana convierte a Japón y México en una factura de 350 millones para el cerdo español

La peste porcina africana ha dejado de ser únicamente una emergencia sanitaria para convertirse en un problema comercial de primer or