Nick Reiner permanece detenido sin derecho a fianza e imputado por el asesinato de sus padres, el director Rob Reiner y la productora Michele Reiner. Su hermano Jake reveló ahora cómo recibió la noticia el 14 de diciembre, durante una llamada de Romy Reiner que pasó de una alarma inicial a una certeza devastadora: tras encontrar a su padre en la casa familiar de Brentwood, ella le dijo que no podía localizar a su madre.
El caso tiene prevista una nueva instancia judicial el 15 de septiembre de 2026, cuando Nick, de 32 años, comparezca en una audiencia preliminar. Se ha declarado inocente de todos los cargos. La acusación formal incluye dos cargos de asesinato en primer grado, la circunstancia agravante de que los crímenes habrían sido cometidos mediante emboscada y un cargo por uso de arma blanca.

14 de diciembre: una llamada ignorada y otra decisiva
En su primera entrevista en profundidad con la cadena local KABC-TV, Jake Reiner relató que no atendió la primera llamada de su hermana. “Pensé, en ese momento, que estaba en medio de algo, que ya la llamaría”, explicó. Romy volvió a marcar de inmediato y Jake entendió entonces que algo no estaba bien. Ella había llegado a la residencia de sus padres en Los Ángeles y había encontrado el cuerpo de Rob Reiner.
La conversación se agravó segundos después. “Ella dijo: ‘No puedo encontrar a mamá’”, recordó Jake. “Entré de inmediato en estado de shock”. Posteriormente, ambos padres fueron hallados sin vida en el domicilio. Las autoridades determinaron que murieron por múltiples heridas causadas por un objeto cortante y clasificaron las muertes como homicidios.
Horas después: arresto de Nick Reiner
Nick Reiner fue arrestado horas después del hallazgo de los cuerpos, cerca de la Universidad del Sur de California. Desde entonces está recluido en el Centro Correccional Torres Gemelas de Los Ángeles. Para Jake, la detención profundizó la ruptura de una familia que ahora quedó reducida, en la práctica, a él y Romy. “Es como si hubiera perdido físicamente a mis padres, y luego Nick fue arrestado. Ahora solo somos Romy y yo, y tenemos que navegar por esto solos, esencialmente”, dijo.
Jake evitó responder la mayoría de las preguntas sobre su hermano y confirmó que no han tenido contacto desde los hechos. Sí señaló que Rob y Michele Reiner habían intentado apoyarlo ante sus problemas de adicción y salud mental. “Mis padres tenían amor incondicional por los tres”, afirmó. “Nunca dejaron de querer ayudarlo. Nunca dejaron de ayudarlo”. Esa relación había tenido una expresión pública en Being Charlie, película de 2015 escrita por Nick y dirigida por Rob.
Junio y julio: sucesión y acusación formal
En junio, Nick solicitó acceso a un fideicomiso de 1,5 millones de dólares creado por sus padres. Según la petición de sucesión, necesitaba los fondos para reincorporar a su abogado defensor, Alan Jackson. La solicitud fue denegada a principios de agosto. Mientras tanto, Jake y Romy declararon ante el gran jurado de Los Ángeles que terminó acusando formalmente a su hermano.
El gran jurado devolvió la acusación en julio, aunque esta no se hizo pública hasta el 12 de agosto, según confirmó la Fiscalía del Condado de Los Ángeles. El fiscal Nathan J. Hochman sostuvo que se trataba de una “traición” por parte de alguien “amado y en quien confiaban” las personas que presuntamente mató. Si Nick fuera declarado culpable, podría enfrentar la pena de muerte o cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional; los fiscales todavía no han decidido si pedirán la pena capital.
Tras la muerte de Rob y Michele Reiner, Jake y Romy emitieron un comunicado conjunto para pedir privacidad. “Las palabras ni siquiera comienzan a describir el dolor inimaginable que experimentamos cada momento del día”, escribieron. “La horrible y devastadora pérdida de nuestros padres, Rob y Michele Reiner, es algo que nadie debería experimentar jamás. No eran solo nuestros padres; eran nuestros mejores amigos”.
