Diego Sebastián Rosen Ferlini, empresario argentino naturalizado mexicano, es uno de los dos detenidos como presunto responsable del asesinato del tecladista y miembro fundador de la banda Camilo Séptimo, Jonathan Meléndez, conocido como “Honas”, y de otras tres personas de su familia y entorno. Las autoridades sostienen que la relación comercial entre Rosen y el músico pudo permitirle entrar al domicilio donde ocurrió el crimen, en el fraccionamiento Gran Viure, en Atizapán de Zaragoza, Estado de México.
El caso fue dado a conocer después de que una operación conjunta de la Fiscalía General de Justicia del Estado de México, la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana federal y la Secretaría de Seguridad Ciudadana de Ciudad de México derivara en la captura de dos hombres señalados como probables responsables del homicidio de cuatro personas. Entre las víctimas se encuentran Ana Paola, esposa de Meléndez, de 35 años y embarazada, la hija de ambos, Sofía, de tres años, y una trabajadora doméstica.

Una entrada vinculada a la relación con la víctima
Omar García Harfuch, secretario de Seguridad y Protección Ciudadana de México, informó que las investigaciones permitieron establecer que Rosen era socio de Meléndez. Según la hipótesis de los investigadores, esa cercanía le habría dado acceso al inmueble y conocimiento sobre la dinámica de la vivienda. La autoridad no ha informado públicamente, hasta ahora, cuál habría sido el motivo específico del ataque ni qué papel concreto habría desempeñado cada uno de los detenidos.
La identificación de un vínculo previo entre una de las víctimas y uno de los sospechosos constituye uno de los elementos centrales de la investigación. En delitos cometidos dentro de domicilios particulares, el acceso sin señales evidentes de forzamiento puede orientar las pesquisas hacia personas conocidas por los residentes. Sin embargo, esa línea de investigación debe ser respaldada por pruebas periciales, testimonios, registros de comunicaciones y otros elementos que deberán ser presentados ante un juez.
Meléndez era tecladista y miembro fundador de Camilo Séptimo, agrupación mexicana asociada con la escena alternativa y el rock en español. La noticia provocó conmoción entre seguidores y personas vinculadas con la música, aunque la investigación penal se concentra por ahora en reconstruir lo sucedido en la vivienda y establecer responsabilidades individuales.
El perfil empresarial de Rosen
De acuerdo con información publicada por Proceso, Rosen tiene 51 años, nació en Buenos Aires y posteriormente obtuvo la nacionalidad mexicana. Entre 2001 y 2018 habría fundado al menos cinco empresas en Ciudad de México, con actividades en sectores diversos, desde la comunicación y la publicidad hasta los servicios para cajeros automáticos y la producción agrícola.
Una de las primeras compañías asociadas con su trayectoria fue Ferlini, Rosen y Asociados, cuya razón social habría cambiado después a Comarketing Farmacéutico. Su objeto empresarial incluía la compra, venta, edición, importación, exportación y distribución de materiales impresos, grabaciones de audio y video, contenidos multimedia y equipos médicos.
Otra firma, Medical Branding de México, ofrecía servicios de consultoría, capacitación, administración, publicidad y propaganda comercial. También contemplaba la organización y promoción de eventos corporativos, congresos, simposios y convenciones de carácter científico o social. CAFADE estaba vinculada con la prestación de servicios relacionados con el mercado de los cajeros automáticos, mientras que Huerto Capital se enfocaba en la preparación de tierras, la siembra, el cultivo, la cosecha, el empaque y la comercialización de productos agrícolas.
La quinta empresa mencionada es Fifty-Fifty Total Production, dedicada a servicios técnicos en comunicación, publicidad, mercadotecnia y producción y postproducción audiovisual. La diversidad de esos negocios muestra una trayectoria empresarial amplia, aunque por sí sola no demuestra una relación entre esas actividades y el homicidio investigado. La relevancia de esos antecedentes dependerá de si las autoridades encuentran conexiones financieras, contractuales o personales relacionadas con el caso.
Denuncias anteriores por alquileres de lujo
Antes de su detención por el asesinato de Meléndez y su familia, Rosen ya había sido señalado públicamente por presuntas estafas relacionadas con el alquiler temporal de propiedades de lujo en destinos turísticos como Valle de Bravo, Acapulco y Tepoztlán, según una publicación de TN. Las acusaciones estarían vinculadas con un emprendimiento que operó primero bajo el nombre de “+Relax” y posteriormente como “Nomad P.M.”.
Ese medio reportó la existencia de al menos 11 presuntos afectados y pérdidas que, en algunos casos, habrían alcanzado varias decenas de miles de dólares. La información disponible no establece que esas denuncias tengan una conexión directa con el homicidio ni que hayan concluido en condenas. Se trata de señalamientos previos que deberán distinguirse de los cargos actuales y verificarse mediante expedientes judiciales y resoluciones oficiales.
La existencia de antecedentes o acusaciones en otros asuntos puede formar parte del contexto de una investigación, pero no sustituye la obligación de probar los hechos específicos que se imputan en este proceso. En México, Rosen conserva la presunción de inocencia mientras no exista una sentencia firme. La Fiscalía deberá presentar ante la autoridad judicial los datos de prueba que sustenten la detención, la imputación y, eventualmente, la acusación formal.
Una investigación aún abierta
El asesinato de cuatro personas dentro de una vivienda plantea varias preguntas que todavía no han sido respondidas públicamente: cómo se desarrolló el ataque, cuál fue la secuencia de los hechos, qué relación tenía el segundo detenido con Rosen y las víctimas, y si existió una planeación previa. También será determinante establecer si hubo un móvil económico, personal o relacionado con alguna actividad empresarial.
La investigación deberá avanzar con peritajes, análisis de cámaras de seguridad, revisión de movimientos financieros y reconstrucción de las comunicaciones de los involucrados. Mientras esos elementos no sean expuestos ante un juez, la participación de los detenidos debe describirse como presunta. La prioridad, además de esclarecer el crimen, será garantizar los derechos de las víctimas y evitar que los antecedentes mediáticos sustituyan a la evidencia judicial.
